Policiales

Allanan local donde armaban puertas blindadas para bunkers

Cada operativo policial que avanza sobre la red atribuida a la familia Cantero acumula lo que parecen evidencias de una organización narcocriminal afianzada hasta en los últimos detalles.

Viernes 07 de Junio de 2013

Cada operativo policial que avanza sobre la red atribuida a la familia Cantero acumula lo que parecen evidencias de una organización narcocriminal afianzada hasta en los últimos detalles. En un allanamiento de ayer a la tarde, en Garibaldi y Avellaneda, se encontraron elementos para fabricar puertas blindadas. Estas aberturas son características de los búnkers donde se despacha droga. Y los indicios de que esos elementos estaban allí provinieron de las escuchas telefónicas acumuladas hace nueve meses que enlazan nombres, acciones y logística de la denominada banda de Los Monos.

En el mismo despliegue de acciones, ayer a la una de la madrugada el encargado de la investigación, el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna, encabezó los allanamientos a tres viviendas ubicadas en la misma cuadra, en pasaje J. de Casal al 3700, en barrio Moderno. La información captada por la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) indicaba que en una de las viviendas, que pertenecen a distribuidores de Los Monos, estaba uno de los líderes de la asociación ilícita: Máximo Ariel Cantero, alias Guille, hermano del asesinado Claudio Pájaro Cantero.

Cuando efectivos de la TOE y de la División Judicial de la Unidad Regional II entraron a las casas, según fuentes de la causa, en ninguna había ocupantes. La impresión de los policías es que dos de ellas estaban habitadas por fantasmas: había comida en los platos, bebida en los vasos y luces y televisores encendidos. Para los investigadores resultó obvio que quienes estaban en ellas se esfumaron escapando por los fondos. El ruido del ingreso de los vehículos policiales llamó la atención en una cuadra sin tránsito. Pero fue el dispositivo de videocámaras en las viviendas lo que empujó a sus habitantes a la huida."Vieron perfectamente llegar a la policía y escaparon", sostuvo un allegado a los investigadores.

En esas casas viven además dos personas con pedido de captura, una de ellas con nombre singular: Diego Maradona y Daniel Maradona, ambos con antecedentes penales por homicidio y comercialización de drogas, según fuentes de la causa. Son quienes alojaban, según voceros del caso, a Guille Cantero.

Las viviendas son de aspecto humilde desde la fachada pero con magníficas instalaciones interiores y dotadas de equipamiento electrónico de avanzada. Antes de escapar los ocupantes arrancaron los cables de las cámaras de video instaladas allí. Y no se olvidaron de llevarse además la computadora que alimentaba el mencionado sistema de video.

Lo que sí decomisaron en esas viviendas fueron vehículos costosos que se atribuyen a la organización de distribuidores de los Cantero. Se trata de un flamanteVolkswagen Bora gris, una camioneta Toyota Hilux, un cuatriciclo y una moto Honda CBR 600 roja.

Puertas blindadas. Los operativos de la tarde de ayer se centraron en la zona de calle Garibaldi y bulevar Avellaneda, más precisamente hacia el oeste de la avenida, casi llegando a las vías. Los policías allanaron allí un búnker que se atribuye a los Cantero pero el local estaba vacío y sin ningún elemento de interés para la investigación. Sí encontraron novedades más interesantes en una finca de la misma a calle, a unos veinte metros de allí.
  Se trata de un pequeño taller metalúrgico atribuido a la red delictiva de Los Monos. Las escuchas telefónicas que derivan de la causa abierta por el juez Vienna dejaban en claro que esta organización elaboraba con recursos internos las aberturas y las placas metálicas para fortificar los puntos de venta de estupefacientes, es decir los bunkers. En ese domicilio los pesquisas encontraron puertas blindadas, chapones de hierro, tirantes, máquinas soldadoras, máscaras para soldaduras e insumos para tal fin.

Buscada. El lugar pertenece según los investigadores a Alejandra L., de 35 años, una mujer que está vinculada según los cruzamientos telefónicos a Ariel Máximo Cantero, el padre de  Pájaro, y que también tiene un pedido de captura emitido.
  El domicilio particular de esta mujer, en Vera Mujica 3172, había sido allanado el miércoles a la mañana y allí tampoco la encontraron. En el taller requisado ayer, en tanto, se encontraron fotos de varios miembros de la familia Cantero con la sospechosa.
  Hubo ayer un tercer allanamiento en Regimiento 11 al 1300, en el barrio Tiro Suizo. Sin embargo, los investigadores determinaron que la familia que vive allí no tiene vinculación alguna con los delitos investigados y por eso se fueron con las manos vacías.

El comisario

El comisario inspector Gustavo Pereyra, quien lideraba la brigada operativa de la Secretaría de Delitos Complejos y fue detenido la noche del miércoles acusado de ser uno de los policías que brindaba información sobre sus parees de la fuerza a la banda de Los Monos, será indagado hoy por el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna. El oficial será acompañado en la medida procesal por su abogado defensor, el ex juez provincial
René Bazet.

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