Carina Martinich es bioquímica, trabaja en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cemar) y en los últimos días fue víctima de un audio viral que difundió información falsa asegurando además que la autora de esas frases era ella.
El audio comenzó a transmitirse en grupos de WhatsApp desde el viernes pasado y la circulación creció de tal manera que se extendió por todo el país. “Me vinculan con declaraciones que jamás hice”, aclaró de entrada hoy Martinich en diálogo con el programa “El primero de la mañana” de LT8.
La profesional expresó que en un momento hasta sintió “desesperación” por la notable viralización del audio por el cual empezó a tener miles de solicitudes en redes sociales, además de requerimientos periodísticos de medios locales, porteños y de otras provincias. Al consultar a un abogado y a especialistas de sitios como Chequeado.com, el consejo fue que ella misma cuente su versión y desmienta la información falsa.
“Primero empecé a responder que era falso, que no lo hagan circular, pero cuando apareció un segundo audio que decía que trabajaba en el Malbrán, eso fue intencional, y metía miedo, ahí me preocupé, mi teléfono desbordó. Para frenar hice pública mi versión, entonces fui en reversa, lo que hice fue viralizar mi defensa”, explicó.
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Martinich cree que el inicio de este malentendido fue por un intercambio con una tía que vive en Resistencia. “Ella tiene 80 años y me envió un WhatsApp que decía ‘ya recibí tu mensaje’ a lo que le contesté ‘tía, yo no te mandé ningún audio’ y ella insiste y me dice que ya reenvió mis recomendaciones. Entonces le pido que me envié ese audio, lo escucho y le aclaro que no soy yo, le dije: ‘Esa no es mi voz, avisale a tus contactos que no soy yo, que eso no es verdad, que es falso”.
“El audio de esa persona que no soy yo se viralizó junto al mensaje que había escrito mi tía, con mi nombre y apellido, diciendo que soy microbióloga, que no es real, soy bioquímica, y que trabajaba en el Instituto de Criobiología en Rosario, ella se confundió, ni siquiera trabajo ahí”, agregó para remarcar que las intenciones de su familiar eran buenas pero se le trastocaron las distintas informaciones.
Martinich lamentó que la gente desparrame información a través de las redes sociales sin chequear, sin conocer el origen de los datos. “Los que me conocen saben que no era mi voz, además yo no soy apocalíptica, sería incapaz de hacer algo así”
Por último pidió a la población que extremen los cuidados para no expandir la infodemia. "No viralicemos audios que no sabemos de dónde provienen, antes hay que constatar realmente de dónde provienen y si son verdad o no. Generan un perjuicio enorme, no sólo a mi persona sino que en este caso también dan información errónea sobre un tema tan delicado", cerró.