Yokohama.- El entrenador de Boca Juniors, Miguel Angel Russo, afirmó hoy que
“los tiempos” de su futuro profesional al frente del primer equipo del club de la
Ribera los manejará él, cuando fue interrogado sobre su continuidad en el cargo después de la
derrota ante Milan.
“Los tiempos de mi futuro profesional losvoy a manejar yo, así que ahora no hablaré de ese
tema pese a todo lo que dicen por ahí”, le indicó Russo a Télam cuando fue interrogado
sobre su permanencia como entrenador boquense.
La relación de Russo y sus colaboradores con los dirigentes
'xeneizesestá muy desgastada, por lo que estos habían pensado, en caso de ganar
hoy, que le ofrecerían la renovación solamente al entrenador.
Los directivos están molestos porque tanto el ayudante de campo, Marcelo Trobbiani,
quien en los últimos días dijo no entender como a Russo no se le renovaba el contrato después de
haber ganado la Copa Libertadores, como el preparador físico, Guillermo Cinquetti, pidieron cobrar
los premios por adelantado, antes de viajar a Japón.
“La opinión de un ayudante de campo hay que tomarla como tal”, fue la contundente
respuesta del directivo auriazul José Beraldi a Trobbiani.
Por eso los dirigentes manejan, en lo inmediato y con el resultado adverso en la final del
Mundial de Clubes aún caliente, dos nombres para reemplazar a Russo: Guillermo Barros Schelotto y
Héctor Veira. Es que si Russo se va ahora, los tiempos hasta el comienzo de la pretemporada son muy
cortos.
Queriendo estar ajeno a todo esto, Russo prefirió analizar el desarrollo del
partido con los italianos, y al respecto apreció que “se podrían haber cambiado un montón de
cosas si entraba el tiro en el palo de Hugo Ibarra cuando Milan ganaba 2 a 1. Pero ya no se puede
volver atrás”.
“El primer tiempo de Boca fue importante, pero ellos nos convirtieron en la
salida del segundo y eso también varió todo. Pero estoy conforme porque Boca estuvo a la altura de
las circunstancias”, apuntó el técnico.
“Esto lo hablé con (Alessandro) Nesta y (Andrea) Pirlo, y coincidimos en que
en estos partidos los detalles marcan la diferencia”, resaltó.
Al describir lo sucedido Russo rescató que “se convirtieron seis goles y existieron
muchas situaciones de cada lado. Lo planteamos así porque es la forma de jugar de Boca. Cuando
estábamos en desventaja en el segundo tiempo lo fuimos a buscar y nos desprotegimos. Y ellos son
muy peligrosos cuando tienen espacios”, admitió.
“Pero debo insistir en algo: estoy conforme con este grupo. Les dije a los
muchachos que tienen que tener la frente alta. Hay que volver a ganar la Libertadores para tener
revancha acá el año que viene”, completó un Russo que, pese a esta expresión de deseos, en
caso de concretarse muy difícilmente esté en el mismo lugar para disfrutarla. (Télam)