Historias de archivo

Por qué el primer clásico rosarino profesional duró 17 días

Hace 90 años se enfrentaron Central y Newell's en el primer clásico rosarino como profesionales en Arroyito. No terminó ese 2 de agosto, sino el 19

Lunes 02 de Agosto de 2021

El domingo 2 de agosto de 1931 “el equipo superior de Rosario Central” enfrentó “a su clásico contendor, el primer eleven de Newell’s Old Boys”, en su estadio de Arroyito. Si bien el encuentro tuvo, “como siempre (...) la virtud de suscitar intensa expectativa entre los aficionados locales”, no quedó en la estadística como un partido más: fue el primer clásico de la era profesional del fútbol argentino, fue organizado por la recientemente creada Asociación Rosarina de Fútbol (ARF) y se dirimió 17 días después del pitazo inicial.

Se entiende como el fin del amateurismo en el fútbol rosarino el lunes 22 de junio de 1931, día de la creación de la ARF entre siete clubes, a los que luego se sumaron dos. Los nueve protagonizaron el primer campeonato en el que las instituciones deportivas y sociales tenían derecho a contratar a sus players y pagarles viáticos.

Para que eso ocurriera, según relata la propia institución en su web site, quedó trunca la Copa Vila, que lideraba Central Córdoba invicto. El domingo 21 de junio los azules de Tablada recibieron a Rosario Central para el último partido de la era amateur en la ciudad.

Torneo de profesionales

El nuevo campeonato profesional se llamó Torneo Gobernador Luciano Molinas y comenzó el 5 de julio. Fue así que por la 5ª fecha del Torneo Molinas, Belgrano quedó libre, Tiro Federal recibió a Provincial, Central Córdoba a Nacional (luego Argentino), Sparta a Washington y, desde las 14:45 del 2 de agosto, Rosario Central y Newell’s Old Boys se enfrentaron por primera vez en la era profesional del fútbol argentino.

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Presentación del histórico partido entre Central y NOB del 2 de agosto de 1931 en Arroyito / Archivo Diario La Capital.

“Frente a frente, una vez más, se hallarán esta tarde los clásicos rivales del football local”, informa el Diario La Capital para explicar que “el compromiso sorprende a los adversarios en situación bien distinta”. Mientras que el local “ha experimentado contrastes comprometedores” tras un partido ganado, uno empatado, uno perdido y una fecha libre, el visitante es puntero e invicto con dos ganados, uno empatado y una fecha libre.

“Aunque poca fuerza hace entre la afición la performance de uno y otro equipo. Se sabe que para ese lance no hay fuertes ni débiles”, y hasta quizá poco le importe que el match sea “el primero que entre ambos se llevará a efecto, por el torneo de profesionales”.

En esa histórica jornada Central fue con O. Díaz; F. De Cicco y J. González; Arturo Podestá, T. Juárez y E. Cordones; P. Salvia, N. Luna, Ramón Luna, G. Rivas y J. Francia.

Newell’s alineó a Gerónimo Díaz; Ildefonso Bureu y Fermín Díaz de Lecea; Alfredo Chabrolín, Alfredo Díaz y Antonio Denessini; Agustín Peruch, Napoleón Seghini, Ignacio González, Máximo Fernández y Pedro Galimberti.

Con el arbitraje de Ángel Gámez, se trabó rápidamente “una lucha reñida e interesante” pero “bien pronto la calidad del juego desplegado defraudó las esperanzas de los aficionados”.

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El defensor rojinegro Lecea y el delantero auriazul Rivas se disputan la pelota en el medio del field / Archivo Diario La Capital.

NOB fue más ofensivo y Central lo aguantó, hasta que a los 20 minutos del primer tiempo Seghini y Peruch “se entendieron bien” y mediante este último la visita se puso en ventaja, que estiró a los 24 minutos de la etapa final con gol de Ignacio González.

Un minuto después del 2 a 0 sucedió lo inesperado. Ramón Luna entró en el área luego de “meritorio esfuerzo en procura de un goal” y “cayó desvanecido frente a la valla” adversaria. En ese momento lo cruzó Bureu, el arquero Díaz se hizo del balón y el árbitro Gámez vio penal. Las protestas arreciaron. Tanto que el volante y capitán Alfredo Chabrolín se puso delante de la pelota y no dejó que se ejecutara la pena máxima. Disgustado, el referí suspendió el partido a los 26 minutos y se retiró de la cancha. Chabrolín quiso hablar con el árbitro en el vestuario. Era demasiado tarde. En Tablada también el partido debió suspenderse.

En una larga reunión que duró hasta después de media noche del martes, la Comisión Directiva de la ARF decidió en el caso de Central y NOB continuar el partido y jugar los 19 minutos restantes, y en el de Central Córdoba y Nacional otorgarle los dos puntos reglamentarios al local.

El 19, los 19

Así las cosas, el minipartido se jugó el 19 de agosto en el mismo estadio auriazul desde las 16, con otro árbitro, Oscar Scremin, y un condimento especial: por reglamento, la entrada debía ser gratuita. La expectativa “por presenciar la terminación del lance entre los clásicos rivales del football rosarino” fue enorme, aunque quedasen sólo 19 minutos por disputar. Según La Capital, se habría tratado del partido con mayor afluencia de público a las tribunas hasta esa fecha. Se dieron cita 20 mil espectadores en un día laborable.

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Las figuras de la tarde: el arquero de Newell's Old Boys y el ejecutor del penal para Rosario Central / Archivo Diaio La Capital.

Extrañamente, no se sacó del medio, ya que el match comenzaría con la ejecución del “penalty-kick” sancionado anteriormente por el árbitro Gámez. Su colega Scremin llamó al centro del campo al ejecutor Arturo Podestá y al arquero Gerónimo Díaz y les recomendó “calma”.

Podestá se paró frente al balón y sacó un “potente shot recto y de escasa altura”, el guardavallas Díaz se lanzó sobre el mismo palo izquierdo y hasta alcanzó a tocar la pelota con sus dedos, pero antes que la pelota cruce la meta el referí marco un adelantamiento del arquero. En la segunda intento, Podestá cambió de palo, marcó y el juego se puso 2 a 1.

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La Capital anoticia a toda página el desenlace del juego que había comenzado 17 días antes / Archivo Diario La Capital.

Central se fue al ataque pero a los 10 minutos Ignacio González construyó por la banda izquierda una pared con Pedro Galimberti, quien definió “cruzado y rasante” poniendo cifras definitivas para el 3 a 1 a favor de NOB.

La vuelta del histórico partido del 2 de agosto de 1931 se jugó en campo de Newell's y fue empate en cero. El primer campeonato del profesionalismo en Rosario terminó con NOB como campeón con una campaña de 16 partidos jugados, 9 ganados, 5 empates y 2 derrotas con 40 goles a favor y 17 en contra.

El clásico se siguió disputando en la era profesional bajo la órbita de la Asociación Rosarina de Fútbol entre 1931 a 1938. Hubo 24 partidos oficiales, 9 victorias de Central, 7 empates y 8 triunfos de NOB.

Además, en ese lapso se enfrentaron de rango nacional, bajo el auspicio de la Asociación del Fútbol Argentino, que fue en la Copa Beccar Varela de 1933 (edición que salió campeón Central Córdoba), donde los auriazules vencieron 1 a 0, con gol del Chueco García a los 30 segundos, que fue el gol más rápido de toda la historia y se jugó en cancha neutral del parque Independencia.

Luego los primeros equipos de Rosario Central y Newell's Old Boys se afiliaron a la Asociación del Fútbol Argentino. En los primeros dos clásicos como integrantes de la elite del fútbol argentino, auriazules y rojinegros repartieron puntos.

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