El punto se valorará recién hoy, si es que Colón no gana o pierde Olimpo. Por
eso ese saldo aún debe decodificarse. Entonces la cuestión cualitativa tuvo prioridad sobre la
cuantitativa para calificar cómo fue la excursión canalla a San Juan. Y en ese rubro, el desgarro
que sufrió Christian González dio una ecuación negativa, que se potenciaría si los sabaleros ganan
y los bahienses al menos empatan, una combinación que pocos piensan como lógica pero que no quieren
ni mirar de cerca.
El Kily se esforzó por interceptar un pase cerca de la medialuna, estiró mucho
su pierna izquierda en el aire y se desgarró la parte posterior del muslo, la zona más débil de la
pierna en términos musculares. El volante quedó tendido tomándose la cabeza con gestos de dolor y
dejando en claro que la lesión era importante.
"Sentí un pinchazo fuerte, me rompí", dijo el veterano volante apenas terminó el
primer tiempo. Luego del partido el doctor Carlos Lancellotti corroboró el grado de la lesión: "Es
un desgarro importante", señaló sin dudar.
"Se terminó el campeonato para él", aseguró Lancellotti, ya que ese tipo de
lesiones se cura en no menos de tres semanas y para la última fecha, ante Argentinos Juniors en La
Paternal, faltan dos.
El doctor también señaló que la cancha estaba muy mala y pudo haber incidido. De
hecho lo hizo para Alejandro Gómez, quien, dos minutos después que el Kily se desgarró, el volante
sanjuanino se rompió el tendón de Aquiles derecho mientras penetraba al área canalla.
En tanto, Ronald Raldes terminó con una molestia en el aductor izquierdo, que no
le impedirá jugar con su selección en las eliminatorias. En su caso, es una incógnita saber si
regresará para el último partido, ya que quedará libre y sólo jugaría si Central aún no está
salvado. Un caso parecido es el de Tomás Costa, que debe esperar hasta hoy para saber si queda
liberado hacia su nuevo destino, Porto de Portugal.