"De (Gabriel) Graciani no quiero ni hablar", dijo Federico Fattori, el volante de Newell's que le cambió la cara al equipo el sábado cuando ingresó ante Independiente, pero que luego debió salir lesionado por una entrada descalificadora del jugador del Rojo.
"Tuve un Dios aparte, la saqué barata", dijo el Pelado, que hace poco llegó de Chicago, que se ganó la consideración del técnico y el último sábado dejó una muy buena impresión en su debut oficial con la rojinegra y en un partido en que el equipo estaba dos goles abajo.
Su aporte fue determinante para la levantada del equipo en el complemento -ingresó en el inicio por Hernán Villalba-, pero no pudo terminar el encuentro por una fuerte entrada de Gabriel Graciani que lo dejó fuera del partido -fue reemplazado a los 80'-.
"No quiero hablar de la jugada de la lesión. No hacía falta que Graciani vaya con tanta vehemencia", admitió Fattori, en diálogo con el programa "Dos de Punta", que se emite por radio Del Plata Rosario, como no queriéndose acordar de una jugada que lo marginará del equipo al menos uno o dos partidos.
"No hay fecha estimativa para mi vuelta. Depende de la evolución", confió el juvenil volante de 22 años, que según el parte médico oficial del club afirma que padece un "esguince grado 1 de la sindesmosis de tibia y peroné", aunque no habla de plazos estimados para la recuperación.
"Estoy con bronca por no haber terminado el partido por la lesión", contó el mediocampista, quien tanto en el último amistoso ante Belgrano como en el cotejo del otro día ante Independiente tuvo mucho protagonismo.
















