El desarrollo de la Copa América se hizo sentir sobre el rendimiento de Lionel Messi en la gran final. Al crack rosarino le costó entrar en ritmo en la etapa inicial, trató de mostrarse pero sintió mucho el desgaste y la intensidad de un duelo que Colombia planteó muy físico y que fue mermando su capacidad de incidencia. Antes del cierre del primer tiempo, una entrada fuerte de Santiago Arias, cuando intentaba rematar antes de salir de la cancha repercutió en una molestia en el tobillo derecho que lo dejó entre algodones hasta la llegada del entretiempo. Y, a los 63', tuvo que dejar el campo de juego por un tirón en el isquiotibial derecho. Otra vez, las lesiones le jugaron en contra en esta competencia. Pero esta vez, pudo terminar en gritos, abrazos, celebraciones y festejos tras la obtención de nuevo título.
Desde su salida, estuvo un largo rato llorando en el banco de relevos y así Messi pasó del llanto de la Copa Centenario de 2016 a la alegría que le tributaron sus compañeros en este 2024.
En el comienzo del encuentro, Ángel Di María se ubicó por derecha, Messi por el medio, y Julián Álvarez corría a todos por izquierda. En esa disposición, el 10 albiceleste intentó bajar algunos metros cuando la ocasión lo ameritaba. Siempre, parecía con una marcha menos que el resto.
Alrededor de los 15', Di María se fue a la banda izquierda y dentro de ese encuadre, Messi estaba más recostado por derecha y Julián trataba de ofrecerse como finalizador de jugadas.
En ese marco de órdenes que partían del banco albiceleste, a los 19', Leo estuvo cerca de anotar, tras una escalada de Fideo por izquierda y de un disparo suyo que se desvió en Julián cuando trataba de salir y esquivar esa acción.
A los 35', Messi preocupó a todos después de una entrada al área colombiana que terminó en el piso por un fuerte cruce abajo de Arias mientras el estratega argentino pretendía sacar un remate al arco que nunca pudo realizar.
El capitán argentino terminó con un dolor en su tobillo derecho que obligó al ingreso y la atención del cuerpo médico y tuvo que salir del campo de juego unos minutos.
A Messi se lo vio sentido pero igual aguantó hasta el entretiempo.
En el complemento
En el complemento, Leo salió con el resto de sus compañeros y el entrenador Lionel Scaloni decidió no hacer modificaciones. Se mantuvo por derecha, y el trajín y las exigencias del encuentro final le plantearon otra cruda adversidad.
A los 63', luego de intentar alcanzar al colombiano Luis Díaz en una situación de juego en la mitad de la cancha, Leo se quedó tendido en el suelo, levantando la mano, y encendió todas las alarmas en el banco argentino.
El 10, aparentemente, sintió un tirón en el isquiotibial derecho, solo, y apenas pudieron atenderlo, le indicaron a Scaloni y a sus colaboradores que era una situación que obligaba al cambio.
Ese momento fue de gran impacto para el conjunto nacional y el entrenador decidió el ingreso de Nicolás González para darle más intensidad, dinámica y equilibrio a la propuesta argentina.
En ese trance, Messi le pasó la cinta de capitán a Di María, y se fue caminando muy lento al banco de relevos, donde estuvo llorando varios minutos.
Luego, con la extraordinaria consagración en tierras norteamericanas, los compañeros le regalaron a Messi un nuevo título. Y esta vez, las lágrimas se convirtieron mágicamente en sonrisas plenas de felicidad, por un equipo que dio la cara y la altura, nada menos que en una final.