Central

Ledesma le dio una gran mano con dos tremendas tapadas

Ledesma fue clave en la angustiante y celebrada clasificación, con dos tremendas tapadas en la definición por penales, que lo hicieron figura.

Jueves 04 de Octubre de 2018

Habrá clásico. Y eso es lo que más le importa al hincha de Central. Aunque el equipo del Patón Bauza fue un compendio de imprecisiones durante todo el tiempo reglamentario. Careció de audacia. Regateó demasiado. Pareció que ni se le cruzó por la cabeza arriesgar en materia ofensiva a la hora de hacer un repaso del triunfo por penales de 5 a 4 frente a Almagro luego de un pálido 1 a 1. Sin embargo, dejó el estadio 15 de abril con el pecho inflado y el orgullo potenciado. Porque encontró en las manos de Jeremías Ledesma el bálsamo de seguridad a la hora de la definición desde los doce pasos. El arquero canalla le salvó la ropa a más de uno.

Lo invadió la mediocridad en gran parte del partido. El canalla no mostró esa enjundia que ameritaba la ocasión. Sobre todo frente a un rival de mucho menor calibre. Salió light a enfrentar esta serie. Demasiado. El planteo táctico no gravitó casi nunca.

central02.jpeg

No en vano terminó igualando en un grito frente a los tricolores, que en ciertos pasajes le hicieron pasar algún que otro sofocón a los de Arroyito. Pero en la tanda de los penales apareció el hombre vestido con remera verde: el increíble Jeremías Ledesma. Como sucedió la noche en Lanús ante Talleres antes de esta cita.

El arquero se vistió de héroe cuando los auriazules pintaban para ser villanos. El pergaminense les adivinó las intenciones a Mauro González primero y a Nahuel Basualdo después. Y con estas dos tapadas estupendas oxigenó un ciclo que no termina de leudar. El abrazo colectivo final y el reconocimiento popular sintetizaron su labor en estos pagos.

Mientras que en otro rincón, Bau za sigue sin poder encontrarle el patrón de juego a este equipo, que ayer quizá fue traicionado por los nervios o por la tensión que bajaba de las exigentes tribunas. Los hinchas sólo clamaban jugar ante Newell's. Tal vez ese haya sido el principal argumento de porqué desempeñó un flojito rol.

Ledesma

Una vez más se vio que en cancha que había un equipo que no levantaba vuelo. Mostró otra vez muy poco. Casi todos aportaron migajas. Y para un club con necesidades y urgencias por coronar algo es peligroso en todo aspecto porque hace tambalear cada una de las estructuras.

Pudo haber pasado también que Central haya sentido la presión que bajaba desde muy temprano desde las vivientes y coloridas tribunas del estadio 15 de Abril. Sabía que anoche no tenía permitido perder porque habría sido como un terrible pecado capital.

Los cánticos estuvieron prácticamente direccionados en todo momento al derby más pasional de nuestro país. Central acusó recibo, tal vez. Pero pudo meterse una vez más en los cuartos de final por la lucidez y reflejos de Ledesma. Un Ledesma que apareció con toda la furia en el momento más tensionado de la noche: los penales. Esos mismos que le permitieron al canalla insertarse entre los ocho mejores de la Copa Argentina luego de haber mostrado muy poco durante el tiempo reglamentario.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario