Central

Las cinco fortalezas que le valieron a Central un arranque ideal en la Superliga

Cinco ítems con los cuales al equipo que dirige Diego Cocca consiguió sumar 6 de 6 y lograr algo de oxígeno, con vistas al desafío que significa para el canalla esta Superliga.

Lunes 05 de Agosto de 2019

Es tremendamente difícil aventurar qué le deparará el destino a Central jugando de la forma en la que lo está haciendo. Lo que a esta altura del campeonato resulta relativamente sencillo es resaltar algunos de los puntos distintivos de este nuevo modelo del equipo de Diego Cocca. Porque más allá de algunas diferencias puntuales de la versión anterior, a la que el actual técnico llegó con el torneo en marcha y lo que trató de hacer fue acomodarlo lo más pronto posible, a esta, ya con un trabajo más programado y una pretemporada encima, lo que se hizo visible son algunos puntos en los cuales se focalizó e hizo especial hincapié para meter un arranque perfecto, en puntos especialmente. Es un hecho que el volumen juego no está dentro de esas características salientes, pero hay otros atributos que por ahora le alcanzan para suplir la ausencia de ese juego pulido, aceitado. Desde lo numérico el inicio de la competencia es inobjetable. El número seis puntos de seis es incontrastable. Pero ¿cómo?, ¿de qué forma?, ¿bajo qué banderas? Cinco puntos para entender el comportamiento de esta nueva versión canalla.

1-Solidez defensiva

Ya desde la pretemporada se marcó que una de las mayores virtudes de Central en los partidos amistosos había sido la solidez defensiva que mostró, con la salvedad, claro, de que por ese entonces los rivales no eran de fuste. Pero en el inicio de la competencia el equipo de Diego Cocca volvió a demostrar ese atributo como bandera. Podrá decirse que ante equipos de un mayor peso ofensivo la atención deberá ser mayor, pero ni Atlético Tucumán ni Talleres llegaron generarle demasiadas situaciones. El Decano sólo pudo ponerlo en aprietos con pelotazos frontales, mientras que a la T no le dejó caminos para complicar a Jeremías Ledesma.

canalla02.jpg

2-Presión alta

La presión sobre la salida del rival suele ser uno de los comportamientos primarios de los equipos que anhelan protagonismo. Es la forma con la que se intenta evitar que el equipo contrario logre una salida clara. Algo se vio en Tucumán, pero el pasado sábado en el Gigante fue muy clara la postura del canalla en ese sentido. Cada vez que los cordobeses pretendieron jugar limpio desde el fondo, Central puso en posición de asfixia a no menos de dos futbolistas. Por eso la recuperación del balón le resultó una tarea relativamente sencilla. Gil, Rinaudo, más los volantes ofensivos, fueron los principales exponentes. Hasta Caruzzo se animó a desprenderse para presionar un poco más arriba.

canalla03.jpg

3-Resistencia física

Para mantener el ritmo lo más tiempo posible es necesaria una condición física y Central logró una mejora considerable en ese aspecto. De ahora en más deberá demostrar que esa preparación puede hacerse extensiva en el tiempo. Sí es un hecho que en los dos partidos que lleva disputados sacó un aprobado. Esa condición de “equipo corredor” fue la que le entregó las mayores posibilidades de manejar los tiempos y sobre todo marcar agenda en cuanto a la intensidad. Incluso tuvo la chance de estar las dos veces en ventaja, con la necesidad de cerrarse de la mejor manera posible para aguantar el resultado y poder correr lo mismo o incluso más ante un rival que tira sus últimos cartuchos. Eso es un plus.

canalla05.jpg

4-Paciencia

Central no encierra un espíritu de equipo arrollador, con intenciones permanentes y sostenidas de someter o querer pasar por arriba al rival. Más bien todo lo contrario. Hoy luce con ambiciones medidas. En esto no cuenta el deseo de ir en busca de los tres puntos, así juegue de local como de visitante. De hecho ya lo logró en Tucumán y también en el Gigante de Arroyito. Lo que no se puede obviar es que ese andar parsimonioso no sólo no atenta contra sus ambiciones, sino que parece un ingrediente más del comportamiento estratégico. Demostró ser un equipo que intenta presionar lo más arriba posible, pero está lejos de entrar en desesperación y lanzarse al ataque con una cantidad de jugadores que lo desarme del medio hacia atrás y lo deje expuesto para alguna contra. Cuando Atlético Tucumán le empató no se volvió loco y tampoco se le nubló la vista cuando no le podía entrar a Talleres. No está en su ADN ir por todo a ciegas y eso en determinados momentos puede impacientar a los hinchas, pero justamente esa paciencia que demostró en los 180 minutos disputados le sirvieron para mantener la calma y no montarse en la locura de buscar a como dé lugar.

canalla04.jpg

5-Oportunismo

Tanto técnicos como jugadores destacan la dificultad de generar juego y, por ende, situaciones claras de gol, por lo que la efectividad pasa a tener una condición relevante. Este Central no se caracterizó por ser un equipo arrollador ni mucho menos a la hora de crear peligro, pero tuvo algo destacable en estos dos partidos que disputó: se las ingenió para llegar al gol. Y lo hizo en circunstancias en las que las ocasiones no abundaron. En Tucumán no tuvo muchas más además de las jugadas en las que convirtió y frente a Talleres ocurrió algo similar. Por eso, mientras mantenga ese grado de efectividad todo le resultará más sencillo. Es el complemento ideal para la solidez defensiva de que hasta aquí pudo dar cuenta.

canalla01.jpg

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario