Basilea.- Alemania venció hoy a Turquía por 3-2 con un gol en el último
minuto de Philipp Lahm y avanzó a la final de la Eurocopa. Ahora, e
l tricampeón de Europa enfrentará en la final del domingo en Viena a Rusia o
España, que mañana juegan la otra semifinal en la capital austríaca.
Miroslav Klose parecía haberle dado la clasificación a Alemania cuando puso el
marcador 2-1 con un cabezazo a los 79 minutos, pero Turquía igualó 2-2 con tanto de Semih Senturk a
los 86 en el estadio St. Jakob-Park.
Pero tras una gran jugada colectiva, el lateral Lahm definió con clase a los 90
minutos de derecha ante la salida del arquero Rustu Recber y terminó con el sueño de los turcos de
jugar la primera final de su historia en un torneo importante.
Ugur Boral abrió el marcador por los turcos a los 22 minutos y Bastian
Schweinsteiger empató para los germanos a los 26.
Turquía, que igualó su mejor marca en un gran torneo al llegar a las semifinales
de la Eurocopa igual que en el mundial de 2002, sorprendió con su agresividad desde el primer
minuto.
Si en la previa se dudaba de cuánto podía incidir la ausencia de cuatro
titulares suspendidos y otros tantos lesionados en Turquía ante un Alemania en óptimas condiciones
físicas, en la cancha no se notó.
Kazim Kazim por el sector izquierdo, la pegada de Hamit Altintop y la movilidad
de Senturk por todo el frente de ataque dañaron la defensa alemana, especialmente insegura en el
juego aéreo.
Tras varias insinuaciones, Turquía logró la ventaja merecida. Tras un centro
desde la derecha de Sabri Sarioglu que agarró mal parados a los alemanes, Kazim sacó un remate que
dio en el travesaño. El balón le quedó justo a Boral, que definió de derecha entre las piernas del
arquero Jens Lehmann.
Pero cuatro minutos después, Alemania llegó al empate gracias a una jugada
idéntica a unos de los goles que le metió a Portugal: Lukas Podolski dejó dando vueltas por la
izquierda a Sabri Saryoglu y tiró el pase al área chica para Schweinsteiger, que anticipó a Mehmet
Topal y desvió el balón al gol con la punta del botín derecho.
A los 38 minutos un tiro libre desde la derecha de Boral sorprendió a Lehman,
que pudo despejar con los puños.
Cerca del cierre de la primera etapa, el volante alemán Simon Rolfes chocó en el
salto con el turco Ayhan Akman. Con una herida sangrante en la ceja izquierda, fue reemplazado por
Torsten Frings.
Tocados en su orgullo, los alemanes buscaron imponer mano firme a sus discípulos
-es notable la influencia germana en el fútbol turco- y parecía que lo conseguían cuando a 10 del
final Lahm mandó un centro justo para Klose, quien cabeceó entre Topal, Hakan Balta y el arquero
Recber.
Y entonces apareció el amor propio de los turcos, que ya habían remontado
marcadores adversos en sus últimos tres partidos, y Senturk puso el 2-2. Claro, nadie contaba con
la genial jugada del final de Lahm, que jugó la pared con Hitzlsperger y le puso sentencia
definitiva al partido con un exquisito derechazo.