En el momento de mayor alegría, muchas veces las palabras fluyen sin pasar por el filtro de la prudencia y así algunas frases se pronuncian de una manera inconveniente, las que luego generan polémicas y críticas, ya que no es simple contextualizarlas. Esto le ocurrió al jugador argentino de rugby Lautaro Bazán Vélez, quien tras haber conseguido la medalla de bronce con Los Pumas 7 en los Juegos Olímpicos de Tokio aludió a su novia para agradecerle el sacrificio y momentos difíciles que tuvo que atravesar durante su preparación deportiva de una forma poco coloquial. "Agradezco a mi novia, que se comió miles de pij....". Pero la repercusión de esta declaración hecha en el medio de la emoción, generó el debido descargo del cordobés.




























