Ovación

El lugar de la pasión estuvo en el imponente estadio de Palmeiras

El tema del día fueron las entradas, pero al final todos los canallas que viajaron a San Pablo estuvieron en el Allianz Parque. La pasión canalla se hizo sentir desde temprano.

Viernes 04 de Marzo de 2016

En el imponente estadio de Palmeiras, digno de imitar, donde todo el mundo está sentado y parecería increíble pensar que pueda albergar desbordes, al final todos los hinchas auriazules que viajaron a San Pablo tuvieron su lugar en la tribuna alta. Una platea en realidad, la parte más “popular”, luego de que las autoridades de Palmeiras extendieran la capacidad de ese sector. Así, la tensión que se vivió hasta pasado el mediodía se fue disipando y filtró lo más importante: la pasión canalla hacia el equipo de Coudet que se hizo sentir desde muy temprano.
  Después de muchas idas y vueltas, de nerviosismo por las consecuencias, finalmente toda la hinchada de Central que viajó a San Pablo tuvo su ubicación en el estadio Allianz Parque, o Palestra Italia o Parque Antártica, como se lo llama según el gusto del consumidor. Hubo mucha tensión en el hotel canalla por el riesgo de dejar afuera a una buena cantidad de simpatizantes, pero eso no ocurrió y todos lo vieron desde la tribuna.
  Las horas previas en el búnker auriazul, sobre todo hasta pasado el mediodía, fueron de tensión. Varios hinchas se acercaron a pedir entradas porque temían no conseguirlas y se encontraban con la misma respuesta: no había ni para los jugadores. De hecho, el padre de uno de ellos (de Giovani Lo Celso), alojado en el mismo hotel, tampoco tenía la suya.
  La restricción impuesta por Palmeiras a las 1.700 populares obligatorias, y la dificultad agregada de que no son los dirigentes del club quienes las negocian sino la administradora que le dio nombre al estadio, trabó el reclamo canalla de extender el límite. Hubo incluso pedidos consulares y hasta algunos directivos de primera línea no concurrieron al almuerzo protocolar de ayer que ofreció el anfitrión, disgustados con cierta terquedad para entender la situación de que podía haber hinchas que invirtieron mucho y se habrían quedado sin nada.
  En medio de ese momento de tensión en la concentración canalla, el presidente Raúl Broglia habló de “mucha preocupación”. Y el mandamás auriazul con sus declaraciones no hizo otra cosa que agitar aun más la situación. “Si no alcanzan las entradas, lo lamentamos, pero puede haber incidentes”, destacó con mucho enojo. “Hemos trabajado con el cónsul argentino en San Pablo, con el cónsul brasileño en Rosario. Hicimos todo lo posible porque la preocupación es lo que puede pasar cuando no se consigan más entradas”.
  Pero ya a primera hora de la tarde, cuando se decidió anticipar la habilitación de las boleterías (a las 13.30), empezó a renacer la calma. Primero porque ahí no hubo mayores problemas y segundo porque ya estaba el compromiso local de agrandar el espacio en el codo alto-oeste para que entre más público, con la anuencia de la seguridad, a medida que fuera necesario.
  Finalmente, esos pocos más de 2.500 hinchas estuvieron en el estadio y le dieron color desde la tribuna alta, superando una situación que amagó con desbordarse. Es más, antes de ingresar al imponente estadio, los simpatizantes canallas se juntaron con los de Palmeiras y confraternizaron en una muestra de sana convivencia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario