Que no haya llegado una respuesta de parte de Diego Cocca modifica en una pequeñísima parte el pensamiento de la dirigencia de Central respecto de que la continuidad del entrenador sigue siendo el tema a resolver. Y lo que se decidió ayer, después de un nuevo contacto, es que se seguirá conversando hoy, pero seguramente sobre otros términos, no sólo en lo que tiene que ver con cuestiones económicas, sino también deportivas. Quizá no se haya inclinado la balanza hacia un lado o hacia el otro, pero que el tema pueda seguir en agenda parece ser un avance. Por eso lo que quedó después de otra jornada de charlas es que el futuro de Cocca podría seguir siendo Arroyito y hasta podría definirse hoy o tal vez mañana. En medio de un gran hermetismo, hubo voces que hablaron de “esperanza”, pero sobre todo de “predisposición” de parte del cuerpo técnico. Teniendo en cuenta que se trata de una negociación en la que el principal obstáculo está en los números, siempre habrá una línea para mover algunos centímetros y en principio la movieron desde ambos lados.
Cuando el conflicto salió a la luz se pensó que la negociación se caía por completo en cuestión de horas, que el martes mismo o en las primeras horas de ayer podía aparecer la negativa de parte de Cocca, pero no sólo no sucedió eso, sino que las conversaciones siguieron su curso, seguramente en un marco de mayor rigidez y ya sin tanto oscilamiento, pero eso posibilitó que se mantuviera viva la posibilidad de que Cocca continúe al frente del primer equipo canalla. Igualmente esas posturas rígidas desde los números sintieron la presencia de ciertas contemplaciones. De allí la “predisposición” de la que hablaron allegados a la negociación y que se mostraron anoche “más optimistas” respecto de lo que sentían 24 horas antes.
Visto de ese lado se habría dado un paso adelante (por supuesto para quienes consideran que la continuad de Cocca es lo mejor que le puede pasar a Central). Es que una respuesta negativa, que de hecho es algo que todavía puede suceder, ya hubiera puesto a los dirigentes a buscar un reemplazante.
Esa cuestión económica es la que hizo tambalear la renovación del contrato. ¿Por qué? Porque lo que le ofrece Central a Cocca está muy por debajo de ese contrato que aún tiene vigencia (hasta el próximo 30 de junio). Especialmente en lo que tiene que ver con esos primeros seis meses (hasta diciembre), en los que incluso no se sabe si habrá competencia. Pero anoche las posturas se habrían acercado lo suficiente como para meter en la discusión no sólo aspectos económicos, sino también deportivos, que tienen que ver también con la economía.
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Pelta en mano. Diego Cocca debe analizar y tomar una decisión.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Si Cocca aceptara sin problemas bajo los términos económicos ofrecidos, pero se opusiera de manera terminante a la venta de algún jugador sería lo mismo que nada. Es que ese nuevo formato de club que se piensa para lo que viene tiene que ver con el moldeo de algunos de los contratos más importantes (incluidos los de ciertos futbolistas) y lograr alguna venta en este mercado de pases. Eso también es parte del proyecto y en lo que se tiene que llegar a un acuerdo con el entrenador.
En este punto hay algunas situaciones especiales. Los dirigentes analizaron cuál es la situación económica del club (básicamente por la situación que desató la pandemia del coronavirus) y, sobre todo, de la forma en la que deben proceder de aquí en más. Fijaron un presupuesto con el cual moverse y no quieren apartarse demasiado de esa línea.
Después de muchas charlas en las que se evaluó el trabajo de Cocca, la dirigencia cree que la continuidad es lo más conveniente, teniendo en cuenta que el equipo logró cierta regularidad, al menos desde los resultados, lo que no quiere decir que comiencen a manejar ya algunas alternativas.
Cocca también siente que le gustaría seguir. Entre algunos de sus allegados dejó entrever que su deseo es continuar con el trabajo que realizó durante el último año y que se siente cómodo en Arroyito. Pero de la misma forma dejó en claro que en estos términos económicos se le hace difícil responder de manera positiva. Fue justamente esa forma de pensar lo que llevó al representante del entrenador a tomar contacto nuevamente con los dirigentes.
Fueron charlas en las que no se pudo llegar a un acuerdo y a partir de las cuales no se tomó ninguna decisión, pero que al menos sirvieron para que la negociación no muriera. No obstante, hoy mismo podría resolverse porque si bien hay tiempo para actuar, la confirmación del nuevo DT es crucial. Sólo después de una negativa absoluta de parte de Cocca pondrá en marcha algún otro plan alternativo que contemple posibles reemplazantes y en el que figurará inexorablemente el Kily González.