En este Central de Tevez de las últimas fechas es una constante ver un equipo plagado de chicos de las inferiores, que recién están haciendo sus armas en primera. Tanto es así que Facundo Buonanotte, con apenas 17 años (pero ya con varios partidos en la máxima categoría), parece un veterano de mil batallas. Pero no sólo no lo es, sino que tiene infinidades de cosas por aprender y mejorar. Ahora, rendimientos como el que tuvo ante Barracas Central le allanarán definitivamente el camino hacia la consolidación como un jugador de elite. Claro que no hizo todo solo, porque el primer gol fue del Chipi Frías (20 años), el segundo de Alejo Veliz (18) y el tercero de Gino Infantino (19), pero Buonanotte fue el gran titiritero del equipo, el abanderado que encontró en Lautaro Blanco (23) un verdadero escolta. De sus pies nacieron las asistencias en los dos primeros tantos.



























