Son 120 años de historia. De gloria. De pasión. De fútbol memorable. De jugadores notables que se transformaron en leyenda. De ídolos inoxidables. De entrenadores y formadores que marcaron para siempre al club. De tardes a pleno sol y recuerdos imborrables en el Parque Independencia. De noches mágicas iluminadas de goles y gritos eternos. De vueltas olímpicas. De banderas, bombos y tribunas repletas. Por supuesto que también hubo grandes decepciones y días tristes. Pero de eso se trata vivir, transitar, festejar, reír y llorar. Newell’s es todo eso y mucho más. Es el maestro Jorge Griffa formando talentos. Es el Loco Bielsa gritando “Newell’s carajo”. Es un tiro libre fantástico del Tata Martino. Es un gol de Condorito Ramos. Una gambeta de Cucurucho Santamaría. Un zurdazo de Marito Zanabria. Una definición magistral del Mono Obberti. Un latigazo de Nacho Scocco. Un cambio de frente del Negro Gamboa. Una tapada de Norberto Scoponi o una volada de Justo Villar. Una sonrisa del Piojo Yudica. Un grito del Tolo Gallego. Una trepada de Fabián Basualdo por la derecha. Una arenga de la Vieja Amelia. Una golosina del querido “Pijuí”. Una pizza la Popular.





























