Son cuatro hermanos en el Grupo Gagliardo. Todos encontraron un buen espacio de desarrollo, un logro y una visión que Franco Gagliardo se lo atribuye a su papá, Rubén, puesto que fue él quien desde un primer momento pensó en la diversificación de la empresa como la clave para sostenerse en el tiempo. Así, fundó a fines de los años 60 su constructora, en aquel momento con un socio, y poco tiempo después ya empezó a invertir en el campo. Ese camino es el que hoy siguen recorriendo sus hijos, Franco, Andrés, Mauro y Pablo, quienes llevan adelante las unidades de negocios del Grupo.
"No es casualidad que los cuatro logramos encontrar nuestro espacio dentro de las semillas que mi papá había plantado. Tenía la constructora y también el campo. Ahí empezó primero Andrés y después Mauro, y fueron creciendo, sumaron ganadería y luego los porcinos, un negocio de escala, industrial, y nos dio un despegue empresario importante. Mientras que mi hermano Pablo es arquitecto y cuando él se sumó, que es un apasionado de la arquitectura, hubo más énfasis en los proyectos, en la arquitectura de autor y crecimos mucho por ese lado", relató Franco.
Los hermanos Gagliardo lograron una buena sinergia entre ellos, teniendo cada uno un rol clave dentro del Grupo.
Foto gentileza Grupo Gagliardo
Mientras sus hermanos están abocados a esas unidades, Franco preside la constructora Obring que, explica, "es transversal a todos los negocios del Grupo, porque la construcción y desarrollo la hace esta unidad: obras públicas, privadas, desarrollos, urbanizaciones. Tenemos un volumen importante de equipos y de maquinaria, trabajan unas 600 personas en Obring. Es como el alma mater del Grupo".
El plan frente a un negocio que tracciona menos
Obring es reconocida a nivel nacional por sus trabajos en la obra pública. De hecho, al ser consultado acerca de cuándo la empresa dio el salto mayor, Franco recuerda una obra pública crucial: "Nosotros hicimos un crecimiento muy grande en volumen, calidad y profesionalismo en el 2003 - 2004 cuando hicimos un trabajo muy grande en sociedad con dos empresas de Buenos Aires. Nosotros teníamos el 51% de la ejecución y fue de las obras más grandes de la provincia". Se refiere a la circunvalación completa de la ciudad de Santa Fe, fueron 22 km de autopista, pero el hito en esa obra fue que se trataba de un proyecto vial -hídrico: "Se hizo después de la inundación de Santa Fe, entonces contempló una defensa de la ciudad. Santa Fe está como dentro de una presa, se armó esa defensa en el oeste que va de punta a punta del río Salado que funciona con compuertas y reservorios. Es un complejo vial e hídrico sin precedentes, una obra de gran escala", recuerda.
A partir de allí sumaron más profesionales al equipo y la empresa tomó la dimensión que tiene hoy: más de 5 millones de m2 en pavimentos flexibles y rígidos en el país, más de 40 mil m2 de obras de hormigón en puentes, muelles y defensas, más de 600 mil m2 en acueductos y desagües, entre otras cifras de obra pública que pueden leerse en su web.
Respecto al contexto actual, donde el gobierno nacional decidió no invertir en obra pública, desde que asumió en diciembre de 2023, Franco analiza: "El Estado Nacional se retiró como mercado tradicional de obra pública, pero eso no es sostenible en el tiempo. Si un país quiere crecer y desarrollarse, en lo que sea, minería, petróleo, agro, necesita infraestructura pública. Y mucha. Y eso no se puede hacer sólo con inversión privada, porque muy pocos proyectos tienen flujos de ingresos que permitan su repago en tiempos y tasas posibles para el capital privado”.
Una obra clave para la infraestructura de la región, la ampliación de la pista del Aeropuerto de Rosario.
Foto gentileza Grupo Gagliardo
Una de las estrategias del gobierno fue concesionar y que la inversión la hagan los privados, como ocurrió en las recientes licitaciones de Corredores Viales, pero Franco advierte que “cuando se salga de este esquema de ajuste, y la macro logre estabilidad en el tiempo, el estado nacional deberá volver a ejecutar obra pública, aquella que no es rentable, o que no se puede poner dentro de un esquema de PPP. Hoy estamos participando de este esquema de concesiones, en 2 contratos de corredores viales. La Nación está concesionando solo 9.000 de 40.000 km de la red vial nacional, es un porcentaje menor, el 80% de los kilómetros no cuenta con flujos suficientes de ingresos pero son indispensables para el desarrollo socio económico del país, como otras tantas grandes inversiones en infraestructura”.
Por otra parte, agregó que la obra pública tiene mucha influencia en la cadena de valor y destacó las obras que está haciendo el Gobierno de Santa Fe que no decidió plegarse a ese ajuste. "Estamos en esta burbuja, porque en esta provincia se hizo mucha obra y también la municipalidad de Rosario hizo lo propio. Pero, como Nación prácticamente no ejecuta obra pública y hay muy pocas provincias que lo hacen, vienen competidores de todo el país los que para subsistir terminan muchas veces cotizando por debajo de los costos, por lo cual el panorama se ha complicado también en nuestra región, advirtió.
La reconversión de la explanada del Parque España es otra de las obras importantes que está haciendo Obring.
Foto: Virginia Benedetto / La Capital
En lo que tiene que ver con Rosario, Obring lleva adelante una obra que cambiará la imagen del Parque España. Están en plena ejecución de la reconstrucción de los muelles y haciendo una explanada de hormigón diseñada para soportar grandes cargas y garantizar la estabilidad en el largo plazo. Además, contempla la realización de una rampa helicoidal de hormigón que conectará la explanada con el nivel superior del parque. Otra obra para destacar es la ampliación de la pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional de Rosario, que permitirá ampliar su capacidad operativa e incorporar tecnología a la altura de los estándares internacionales.
La diversificación y los desarrollos privados
Desde siempre, el padre de los hermanos Gagliardo pensó en la diversificación de sus negocios, recuerda Franco que "quería estar también en actividades de mucho menos riesgos, más conservadoras, como el campo. Y tener una actividad contra cíclica con una empresa constructora. Eso permitió que no tuviéramos crisis económicas graves, sí hubo estrés financiero en momentos de crisis del país, pero siempre pudimos contrarrestar una empresa con otra" y da el ejemplo de los paraguas y los palos de golf: "Si llueve vendes los paraguas y si sale el sol, los palos de golf. Pero siempre estás vendiendo algo".
Pero esta idea no sólo funciona con la unidad del campo, sino también con las otras que tiene el Grupo, como el sector de concesiones y el de desarrollos. En cuanto a la coyuntura, aporta: "Los desarrollos inmobiliarios siguen, se los ve porque se apuesta al futuro. Pero hoy la relación entre el costo de construir y el precio de venta es malísima. Costos muy altos, que se incrementan mes a mes en dólares y el precio muy bajo porque no hay demanda".
Además, añade que en este segmento no es tan fácil poner el pie en el freno. "Se puede complicar para algunos desarrollos, es importante no desfinanciarse. Y, a la vez, en este sector es muy difícil frenar una obra, porque es una larga película, un edificio típico puede tardar tres años de ejecución, pero sí es verdad que, con la foto de hoy, los números no dan". Franco considera que se puede dar una recuperación, pero hay que tener solidez financiera para pasar este momento. En el caso de Obring, puntualiza que "tenemos un panorama a mediano plazo relativamente bueno. Estamos con obras puntuales, proyectos propios, obra pública, concesiones y desarrollos urbanos".
Las oportunidades en minería y petróleo
Por otra parte, muchas empresas de distintos segmentos están viendo hoy la posibilidad de ser proveedores de la industria de la minería y petróleo y en ese sentido, la construcción también está en carrera. Pero Franco advierte que no es tan fácil entrar en ese negocio, porque además hay beneficios para los jugadores locales.
"No tengo duda de que estamos ante un sector que tiene una gran expectativa de crecimiento económico para el país, y que será altamente demandado. Sobre todo, el petrolero que hoy está fuerte, mientras que el sector minero empieza ahora la demanda para quienes estamos en la construcción. Nos estamos acercando, pero no es fácil".
La piscina de suelo vidriado es un detalle único del desarrollo Costa Vía.
Foto gentileza Grupo Gagliardo
Obras de arquitectura de autor
Frente a todo este contexto, un párrafo aparte son las obras y desarrollos privados que están llevando adelante desde el Grupo, puntualmente desde el área de arquitectura. Franco destaca Costa Vía, el desarrollo que está sobre Rivadavia y va por su tercera torre, que será la más grande, tras lograr una muy buena colocación de las primeras dos torres. Y, en zona oeste, menciona a Abra Fisherton, un proyecto que une la arquitectura moderna con seis grandes módulos de viviendas y preserva la casa histórica que tenía el lugar.
Mientras que, la noticia que más ruido hizo es la imponente torre de Puerto Norte que proyectan junto a Sancor Seguros. Ya comenzó la demolición de los silos, mientras están en la etapa de planificación de la obra y del plan de negocios, justamente del análisis de todas esas variables saldrá la decisión final sobre si será o no la segunda torre del país con mayor altura.
Así las cosas, para esta compañía de hermanos, los desarrollos no cesan y, a pesar de una coyuntura que no es la mejor para la construcción, siguen adelante con lo que mejor saben hacer: construir.