Las barberías experimentaron un crecimiento en su popularidad en los últimos años, un rubro de antaño que se reinventó dando paso a un nuevo concepto boutique, que recupera las viejas tradiciones e incorpora nuevos servicios. El resurgimiento en las barberías se debe, en parte, a un mayor interés por el cuidado personal y la estética masculina, así como a la creciente demanda de servicios de calidad en este sector. Hoy son más que simples lugares para cortarse el cabello o afeitarse la barba, volviéndose espacios de socialización, donde la gente charla, se conoce o donde grupos de amigos asisten como parte de una salida grupal.
Aunque el boom de aperturas que se vio años atrás aminoró su ritmo tras la pandemia, todavía se trata de un formato atractivo, tanto desde el lado del consumo como en su arista comercial. Esto último, se debe a que son negocios que pueden funcionar en locales chicos, con poco personal e insumos acotados a la hora de ofrecer servicios básicos como un corte de pelo o barba. Quienes se meten en este negocio y no vienen del rubro de las peluquerías hacen cursos para aprender a manipular las tijeras. La disponibilidad no es un problema, ya que hoy en día son varias las academias que los imparten en la ciudad.
Inversión inicial para una barbería
El negocio se abriría con poco dinero inicial y hay gente que incluso abre sus primeras barberías en el garage de su casa. Así lo consideró Felipe Eloy González, dueño de la barbería León de Atlas, ubicada en La Paz 960, quien se inició en el sector años atrás, tras ser despedido y cobrar una indemnización de una casa de electrónica para la que trabajaba. En ese entonces, con una suma en el bolsillo, decidió apostar a un negocio propio y aprovechar sus conocimientos en peluquería que obtuvo gracias a un curso en el Instituto para la Capacitación Estética.
"Yo por ejemplo decidí invertir el monto de la indemnización en este rubro porque un colega me dijo que había ganancias casi desde el primer momento en que abrió, entonces supuse que iba a poder recuperar lo invertido rápido y así fue. Hoy en día sigue teniendo un buen retorno de inversión, aunque menos que antes porque los insumos subieron mucho y no así los cortes de pelo”, evaluó González, quien antes de emprender por su cuenta trabajó con reconocidas barberías como el sello Salón Berlín (originario de Buenos Aires) y Lords Ryders (Vera Mújica 992).
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La tendencia en la estética masculina impulsó al negocio de las barberías.
Foto: cortesía León de Atlas.
Para calcular en cuánto tiempo promedio se puede recuperar la inversión hay que hacer un punteo por los principales gastos que se afrontan. Lo primero es el alquiler del espacio, para un local de entre 30 m2 y 50 m2 la mayoría de los precios oscila entre los $200 mil y los $300 mil por mes. Aunque ingresar en un contrato contempla otros gastos si se hace por medio de una inmobiliaria, como la comisión por la operación que es un 5% del valor total del contrato, más sellado, informes, gastos administrativos y la posibilidad de cobrar un mes de depósito.
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En cuanto a equipamiento, el sillón “barbero” para sentar a los clientes es parte del mobiliario más costoso. Según el emprendedor, modelos antiguos hoy cuestan entre $450 mil y $550 mil por unidad, aunque al principio con uno solo bastará. Las máquinas para cortar el pelo son otro accesorio fundamental. Un modelo profesional se ubica entre los $130 mil a los $230 mil, mientras que la “Trimmer”, que es otro accesorio usado para recortar y perfilar el cabello en pequeñas zonas como la barba, va de los $55 mil a los $270 mil, dependiendo las funcionalidades y la calidad de sus componentes.
Se suman otros insumos como peines de $8 mil, capas para proteger la ropa de los clientes, de entre $4 mil a $8 mil cada una, tijeras de barbería, con precios que rondan los $4 mil y tijeras para pulir de entre $20 y $40 mil en promedio. Y no hay que olvidarse de la estrella de los locales: el poste tricolor en azul, blanco y rojo, que este tipo de negocios suelen colgar en la puerta como símbolo del sector y que hoy tiene un valor de $295 mil.
¿Cuánto hay de retorno?
Con todas estas variables, se puede estimar que abrir una barbería en Rosario requiere un capital inicial de entre $2 millones y $2.5 millones. Esto sin contar los gastos por impuestos, servicios y el sueldo de un empleado en caso de que se requiriera. El retorno de la inversión obtenida estará marcado por el nivel de ingresos, que dependerá de la cantidad de cortes que se realice y su valor.
Felipe señaló que un corte estándar hoy va de los $4 mil a los $6 mil y los más caros llegan en su local a los $10 mil. También venden muchos combos de corte de pelo más corte de barba por $8500 y llegan a realizar perfilado de cejas o estética en otras partes del rostro. “Tomando como cálculo un promedio de cinco o seis cortes por día, el monto total de la inversión se puede recuperar en tres o cuatro meses de trabajo, si bien uno en el medio tiene otros gastos, da buen rendimiento y permite sumar otras propuestas”, sostuvo Felipe.
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Las barberías brindan otros servicios como corte de barba, bigotes y estética de cejas, entre otros servicios.
Justamente el rubro barbero se destaca por ofrecer atractivos como la venta de alcohol y la presencia de juegos para divertirse mientras se aguarda por la atención. La posibilidad de vender bebidas es otro plus del negocio y un modo de diversificar los ingresos, aunque para hacerlo el negocio requerirá una habilitación municipal que permita el expendio de alcohol, trámite que también tiene un costo extra.
“Nosotros en León de Atlas estamos habilitados bajo la figura de barbería con bar americano. Tenemos dos heladeritas, una con gaseosas y otras para tirar cerveza, vendemos la pinta a $2 mil y es una entrada extra de plata. En general vienen amigos o gente que aprovecha para quedarse a charlar y en el medio consume. Muchas veces se termina generando un ambiente similar al de un club y eso es algo lindo de este oficio”, consideró Felipe.