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Directo al corazón

Las estadísticas y registros internacionales no dan cuenta de un aumento de la muerte súbita en personas que hacen deporte. Sin embargo, los últimos casos ocurridos en Rosario reanudan las dudas y temores, y merecen repasar información relevante para prevenir y actuar con rapidez.

Domingo 29 de Julio de 2018

La del sábado pasado fue una tarde de luto para los deportistas amateurs. Un hombre de 56 años y otro de 22 murieron por fallas cardíacas después de hacer actividad física intensa. El primero había jugado dos partidos seguidos y se descompensó unas horas después. No pudieron salvarlo. El más joven murió cuando ya regresaba a su casa, junto a unos amigos, después de participar de un partido.

Las noticias se multiplicaron en los medios. El impacto que genera en la opinión pública la muerte de alguien aparentemente sano —que un rato antes había estado en movimiento, entusiasmado, practicando un deporte— es enorme. Entonces no tarda en aparecer el temor. Las madres y padres llaman a sus hijos para ver si están bien, para decirles que paren un poco, que ojo con el esfuerzo físico. Se escucha en la granja, en el bar, en el trabajo que "está muriendo cada vez más gente joven por ataques al corazón", que "a lo mejor no hay que hacer deportes porque al final, mirá lo que pasa". Nadie parece entender muy bien cómo puede ser que personas activas, que en muchas ocasiones no registran factores de riesgo, se mueran corriendo un maratón, en la cancha o cuando termina el picadito.

Más consultó a especialistas de la ciudad sobre las causas de la muerte súbita en personas que no superan los 60 años y que hacen alguna actividad deportiva no profesional. Lo primero que surge es que no hay un incremento en el número de casos. Los registros internacionales no indican eso. En Santa Fe, como sucede en casi toda la Argentina, no hay estadísticas oficiales sobre este problema de salud. Sí hay algo que puede mencionarse como relevante: médicos a cargo de servicios de cardiología de hospitales públicos dijeron a este diario que advierten que, gracias a una mayor presencia de ambulancias en sitios donde se practican deportes amateurs, llegan a los centros de salud más personas que han logrado ser reanimadas después de un paro cardíaco. También mencionan que la cantidad de servicios de urgencia en el lugar donde se juega, y los desfibriladores, son escasos para la cantidad de gente que, sobre todo los fines de semana, puebla canchas y espacios públicos para hacer ejercicios.

José Luis Ramos y Laura Sanziani, médicos cardiólogos del servicio de Electrofisiología del Grupo Gamma, comentaron que "los cardiólogos no vemos más casos sino que los episodios de muerte súbita tienen más alcance y difusión que antes. Sin dudas generan una gran repercusión en la población general". Destacaron, sin embargo, que entre las personas de 40 a 60 años hay un incremento en la cantidad e intensidad de la actividad física que realizan respecto de décadas anteriores. "De todos modos la muerte súbita puede ocurrir a cualquier edad aunque las causas que la provocan son diferentes según el momento de la vida en que uno se encuentra".

"Un grupo al que deberíamos prestar especial atención, si bien existió siempre, son los llamados jugadores de fin de semana, adultos que pasan la mayor parte de sus días haciendo una vida sedentaria y luego juegan partidos de fútbol o practican otros deportes intensos o muy prolongados una vez por semana o dos", destacó Sanziani.

¿Por qué?

"Por debajo de los 35/40 años las causas más comunes son de origen congénito, y entre ellas, las más probables tienen origen genético, de carácter familiar. Sin embargo estas enfermedades pueden no ponerse de manifiesto hasta la adolescencia e incluso tampoco aparecer en etapas más tardías. Por encima de los 35 ó 40 años la causa más prevalente es la enfermedad coronaria: obstrucciones de arterias coronarias habitualmente por presión arterial elevada, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo y estrés". Muchas personas no saben que tienen enfermedad coronaria ya que no siempre da síntomas, o los minimizan. Por eso el control con el médico de cabecera y también con el cardiólogo es tan importante.

En términos generales, señalaron los profesionales, el porcentaje de personas con episodios de muerte súbita es bajo. Mucho más entre quienes tienen menos de 35. "El punto es que utilicemos las herramientas para poder identificar a ese pequeño grupo que está en riesgo", enfatizó Sanziani.

Los médicos mencionaron que no existe un cuadro típico que puede llevar a la muerte súbita.

"Sobre todo en los menores de 35 años, la mayoría de los afectados no han tenido síntomas previos. De allí la importancia de la evaluación predeportiva para poder detectar cualquier problema".

A tener en cuenta

Lucila Zoratti, especialista en Medicina del Deporte de ICR Sport y el Instituto Cardiovascular de Rosario, coincidió con sus colegas en el hecho de que no hay más casos de muerte súbita en deportistas. "La muerte súbita sigue siendo 2 cada 100.000 personas que realizan deporte (muy baja en relación a otras causas de muerte). Lo que sí aumentó exponencialmente en nuestro medio es el número de personas que realizan ejercicio físico de alta intensidad o a nivel competitivo sin pasar previamente por un chequeo médico en el cual se evalúe su salud, y de esta manera, se minimiza el riesgo de sufrir un evento cardiovascular que pueda desencadenar en muerte súbita".

"La muerte se produce efectivamente por un paro cardíaco, es decir, una falla masiva del corazón. La mayoría de los eventos graves pueden ser ocasionados: directamente por el desarrollo de una arritmia (por ejemplo, un síncope) —y esto se da con mayor frecuencia en población joven por enfermedades congénitas— o bien a la falta de irrigación del corazón que termina por desencadenar una arritmia maligna, y luego el paro cardiorrespiratorio. Esta última situación es más común en persona de mayor edad por problemas de permeabilidad de las arterias (aterosclerosis)".

¿Hay síntomas a tener en cuenta que quizás las personas minimizan o desconocen, y que pueden ayudar a prevenir un evento cardiovascular desfavorable? Zoratti respondió que hay "sensaciones a las que el deportista debe prestar especial atención sobre todo si acontecen durante el esfuerzo".

•Dolor en el pecho

•Dolor en el pecho dolor en mandíbula, brazo izquierdo.

•Mareos

•Mareos sudor frío.

•Dolor de cabeza

•Sangrado de la nariz de causa no traumática.

También se refirió a los principales factores de riesgo. "Hay situaciones relacionadas con la salud del deportista que lo predisponen a sufrir un accidente cardiovascular asociado al ejercicio físico intenso", mencionó.

• Ser portador de enfermedades del corazón (miocardiopatías)

• Ser portador de enfermedades de las arterias del corazón (aterosclerosis)

• Antecedente personal de haber sufrido síncope (pérdida de

conocimiento) en esfuerzo

. Haber tenido dolor en el pecho durante el esfuerzo.

.Antecedente familiar de arritmia maligna o de enfermedad en el corazón.

"En ausencia de enfermedad en el corazón existen factores de riesgo que asociados entren sí pueden también precipitar arritmia, y muerte súbita. Estos son: edad, estado de deshidratación, golpe de calor, colesterol elevado en sangre, estrés psicoemocional, utilización de drogas ilegales, tabaquismo", enfatizó.

¿Qué controles básicos debe tener una persona que desea practicar un deporte o simplemente salir a caminar? "Los controles nunca deben ser básicos —dijo Zoratti—, por el contrario deben ser lo más completos posible según la edad del paciente y el nivel de ejercicio al que se somete. Existen guías de consenso mundial emitidas por las organizaciones encargadas de la vigilancia de la muerte súbita asociadas al deporte, a las cuales los profesionales de la salud debemos responder a la hora de emitir juicio en relación a la aptitud para la práctica deportiva. Lo importante es que todo deportista haga una visita a su médico de referencia, quien dará los lineamientos en relación a los exámenes a realizar a fin de disminuir su riesgo a padecer evento cardiovascular adverso".

Respecto de por qué en la mayoría de los casos se escucha que la muerte súbita está asociada a los maratones o partidos de fútbol, la médica profundizó: "La muerte súbita puede ocurrir en cualquier tipo de deporte ya que, como lo dije antes, no es el deporte en sí el causante del hecho desafortunado sino la condición interna del deportista y la intensidad con la cual practica la disciplina. El hecho de que en nuestro medio tengamos una mayor ocurrencia de muerte súbita relacionada a estos dos deportes se explica porque son deportes de participación masiva y en los que la participación en la competencia cobra gran importancia en el deportista y la exigencia genera una gran demanda al aparato cardiorrespiratorio".

Para detectar problemas a tiempo hay que admitir que todos estamos de algún modo expuestos sobre todo si no conocemos nuestra real situación de salud cardiovascular y que eso puede revelarse con los exámenes correspondientes que pueden realizarse en todo efector público de manera gratuita o en sanatorios privados para quienes tienen obra social. "Toda persona desde las etapas más tempranas de su vida hasta la adultez debería tener un electrocardiograma, un examen cardiovascular que permita detectar muchas de estas enfermedades y mucho más en los que tuvieron antecedentes familiares de muerte súbita. Así pueden detectarse enfermedades. Y si la persona va a competir, hay que profundizar los estudios con pruebas de esfuerzo".

Siempre es mejor hacer actividad física

"Si el paciente es resucitado luego de un episodio de muerte súbita, si logra sobrevivir, cómo será luego su vida va a depender de la enfermedad que se detecte de base. En cuanto a si seguirá haciendo actividad física o no, es algo que deberá evaluar su médico. Podrá plantear una suspensión definitiva, una transitoria o una disminución de la intensidad del deporte. El tratamiento será acorde a la patología", dijo la médica Laura Sanziani.

"En mayores de 35 o 40 años debemos tener especial cuidado en detectar en forma precoz la enfermedad coronaria. Son relevantes los antecedentes familiares y hay que atacar los factores de riesgo, fuertemente", agregó. Los síntomas son diversos pero es importante prestar especial atención a la agitación desmedida frente al ejercicio o la aparición de dolor en el pecho. La población general debe saber que la actividad física mejora la salud cardiovascular y la salud en general. Está ampliamente demostrado que una actividad física regular y moderada reduce el riesgo cardiovascular. No obstante esto debe ser en un entorno adecuado y con los controles correspondientes".

Es necesario, agregó, recordar ciertas reglas para la práctica deportiva: el manejo agresivo de los factores de riesgo coronarios, los controles cardiovasculares periódicos, la importancia de priorizar el calentamiento y el enfriamiento en la práctica del deporte, la preparación adecuada frente a una competencia, respetar el cuerpo cuando hay virus (evitar la actividad física si estamos enfermos), y también prestar mucha atención a síntomas o alteraciones que aparezcan especialmente durante el esfuerzo.

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