El ataque registrado este lunes en una escuela de la ciudad santafesina de San Cristóbal, que dejó un muerte y varios heridos, conmovió a todo el país. Por supuesto, las heridas son más profundas en la comunidad donde viven las familias del atacante y las víctimas. San Cristóbal es una ciudad de unos 15 mil habitantes, ubicada a 179 kilómetros al norte de la capital provincial. Allí, este lunes por la noche, muchos vecinos se acercaron a la puerta de la escuela normal Mariano Moreno para homenajear a Ian Cabrera, el joven de 13 años fallecido.
Muchos habitantes de San Cristóbal se acercaron para encender velas, que se colocaron en las escaleras del ingreso a la institución. También había quienes llevaron globos blancos y los ataron en la puerta de la escuela. E incluso algunos llevaron carteles para pedir justicia. Muchos de los vecinos también realizaban oraciones en homenaje al adoelscente fallecido.
La comunidad educativa del establecimiento donde se produjo el episodio expresó de esta manera su dolor por lo ocurrido, al igual que compañeros del club Independiente donde jugaba al fútbol Ian, quienes también se hicieron presente en el lugar.
Cómo fue el ataque en la escuela
El ataque ocurrió en los primeros minutos de la mañana de este lunes en la institución educativa ubicada en J. M. Bullo 1402, cuando los estudiantes estaban formados en el patio interno para izar la bandera.
El agresor es un alumno del propio establecimiento, tiene 15 años y cursa tercer año. Ingresó a la escuela con una escopeta y efectuó entre cuatro y cinco disparos. Uno de ellos impactó de lleno en un adolescente de 13 años, que cursaba primer año en el mismo colegio y murió en el lugar. En el episodio también resultaron heridos otros ocho menores.
La situación fue controlada por la intervención de un asistente escolar, que se abalanzó sobre el atacante y logró quitarle la escopeta. Después de eso, el adolescente fue detenido por la Policía, mientras la escuela era evacuada de inmediato y la zona quedaba acordonada.
Un video que comenzó a circular por internet muestra parte del caos vivido dentro del establecimiento. En esas imágenes no se observa al atacante, pero sí se escuchan gritos y disparos mientras los estudiantes corren para intentar resguardarse.
Dentro y fuera de la escuela, la desesperación dominó la escena. Docentes, alumnos y familiares que se acercaron al lugar quedaron envueltos en un operativo policial y de emergencias de gran despliegue, montado de inmediato tras el ataque.
La situación del atacante
Los abogados del adolescente que este lunes por la mañana abrió fuego en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal y mató a un compañero, revelaron que el agresor se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y había protagonizado episodios de autoatentados contra su vida.
De acuerdo con lo revelado por los letrados Néstor y Mariana Oroño, el adolescente había atravesado episodios autolesivos y se encontraba bajo tratamiento psicológico. Asimismo, los abogados manifestaron que el menor presentaba “rasgos de introversión”. Esa información empezó a incorporarse al expediente mientras la Justicia provincial avanza con las actuaciones y pericias para reconstruir la secuencia completa del ataque.
La defensa también señaló que los padres del adolescente están separados, un factor que, según indicaron, pudo influir en su psiquis. La madre vive en San Cristóbal y tenía al joven a su cuidado. El padre, residente en Entre Ríos, mantenía contacto con él pese a no convivir con el chico y viajó a la ciudad de Santa Fe para solicitar la representación legal. Mientras tanto, la madre permanece en San Cristóbal “conmocionada y dolida”, según transmitieron los letrados.
El agresor fue trasladado esta tarde a la ciudad de Santa Fe para quedar alojado en un sector especializado de resguardo de menores. Los abogados defensores del menor detenido señalaron que en la capital provincial existe un lugar destinado a este tipo de situaciones, pero no ocurre lo mismo en todas las localidades de la provincia. Ese fue el motivo por el cual el adolescente dejó San Cristóbal y fue derivado a la capital santafesina.
También explicaron que, por tratarse de un menor de 15 años, el proceso no está orientado a una pena tradicional, sino a medidas de “resguardo y curativas”. Según indicaron, eso responde a que aún no rige en todo el país la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años, aprobada a fines de febrero.