El intendente Miguel Lifschitz se refirió “al importante impacto urbano” que la
megaobra del tren bala tendrá en la ciudad. Sin embargo, eso no es todo, porque el titular del
Palacio Municipal ya tiene en agenda las obras que deberán realizarse para poder materializar su
funcionamiento, entre las que se cuenta la construcción de una nueva estación ferroviaria.
“El impacto urbanístico será muy grande porque una obra de esta
importancia implica hacer un acceso a la ciudad para un tren que deberá llegar casi hasta el centro
de la ciudad y al mismo tiempo desde allí habrá que diseñar una salida” desde donde el tren
se dirigirá a la capital mediterránea, según consideró el intendente.
En el mismo tenor, el jefe del bloque de diputados del Frente para la
Victoria, Agustín Rossi, consideró que “el desafío es resolver el impacto que tenga la obra
en forma positiva para el crecimiento de la ciudad y así potenciar soluciones que no agredan el
espacio”.
Lo nuevo. Lo cierto es que el tren atravesará Rosario y para eso el intendente Lifschitz ya
están pensando en cuáles son las posibilidades de su transitabilidad.
“La idea es que el paso del coche por la ciudad se realice a
través de un túnel o trinchera para evitar que de otra manera se corte la ciudad en dos
mitades”, indicó Lifschitz, quien afirmó además que “el municipio reclamará trabajar en
estas cuestiones junto a la empresa y la Nación”.
Pero junto al ingreso y salida del tren a la ciudad, el jefe comunal
también está pensando en una nueva estación ferroviaria para los pasajeros que utilicen el
servicio.
“Será necesaria una obra nueva porque ninguna de las estaciones
existentes está en condiciones de adaptarse”, afirmó.
Por otra parte, agregó que la empresa Alstom ya manifestó su intención
de instalar una oficina técnica en Rosario para “resolver estas cuestiones” y donde
Lifschitz espera “trabajar conjuntamente”.
























