La fábrica de pastas que tuvo que cerrar por amenazas y extorsiones reabrió ayer su local en pleno centro. La decisión fue comunicada un día antes en la redes sociales y causó beneplácito entre los clientes. En el texto, los dueños se refirieron a las repercusiones que causó la suspensión de las actividades y contaron una situación sorpresiva: “La comisaría 2ª se acercó a pedir disculpas”.
En un posteo en Instagram, indicaron que desde la seccional, ubicada a solo una cuadra del local, agentes concurrieron al comercio a disculparse por no haberles tomado la denuncia sobre las extorsiones. “Nos prometieron estar a nuestra disposición para custodiarnos y para lo que necesitemos”, se indicó en la red social.
Y así ocurrió durante la jornada de reapertura. “La policía de la segunda pasó haciendo rondas con uniformados caminantes y un patrullero”, dijo a La Capital Alba Fernández, propietaria del lugar, aún atemorizada pero con la necesidad de volver a trabajar. “Hay que pagar muchas cosas y no podía seguir así desde el viernes 28 de abril, cuando cerramos las puertas”, aportó la mujer.
Sin embargo, sólo los efectivos de esa dependencia están actuando por el momento. Según expresó, “Fiscalía debe todavía convenir con Jefatura para que coloquen una custodia permanente”, algo que podría ocurrir recién la semana próxima.
Fernández indicó también que sigue teniendo miedo y que eso se hace extensivo a los empleados. La amenaza había sido recibida por WhatsApp: un mensaje intimidante en el que le pidieron 500 mil pesos para evitar una potencial balacera no únicamente al comercio ubicado en Paraguay 1246, sino también a su vivienda en Funes.
La dueña del negocio aseguró que lo que más la asustó fue la precisión de los datos sobre ella y su hija de 21 años. En una primera comunicación le dijeron que iban a tirarles “balas a todos los que estaban adentro”.
Como en la comisaría de la zona de la casa de pastas no le recibieron la denuncia, la mujer la radicó precisamente en Funes, donde le aconsejaron que se resguardara.
Fernández dijo a este diario que sigue sin tener idea de dónde pueden provenir las amenazas ni cómo consiguieron su número de celular. Por lo pronto, el local funciona hasta las 17 (habitualmente lo hacía hasta las 20) para evitar tenerlo abierto cuando cae la noche.
Documento
La Asociación Empresaria de Rosario (AER, España 848) será sede hoy de una reunión en la que representantes del comercio harán conocer un documento en reclamo de mayor seguridad.
En concreto, según pudo saber La Capital, se solicitarán mayores resultados. “Se debe terminar esta escalada de violencia”, dijo Nerina Díaz Carballo, vocera de la entidad.