“Una obra del siglo XXI”. Así definieron el intendente Miguel Lifschitz y el gobernador Hermes Binner a la remodelada avenida de la Travesía Albert Sabin, cuyo primer tramo de 1.600 metros entre Avellaneda y Juan José Paso inauguraron ayer en un sencillo acto. Con tres carriles por mano, cantero central y buena iluminación, la obra fue bien recibida por los vecinos, incluso por quienes pusieron reparos o siguen advirtiendo “cosas por mejorar”.
Varias veces anunciada y otras tantas postergada (ver aparte), la remodelación de Travesía es una obra vital que conecta el ingreso a Rosario por la zona norte con la costa central. Con una inversión de 45 millones de pesos, la refacción incluye además de la pavimentación de más de 3 kilómetros de avenida entre Avellaneda y Sorrento, la construcción de desagües, cordón cuneta, parquización, veredas e iluminación integral.
Sin embargo, su importancia no sólo cobra fuerza en el plano de la ciudad sino también en la zona, donde los vecinos vienen reclamado largamente su concreción. Tal vez por eso, el gobierno de Binner inauguró ayer la primera mitad del flamante trazado mientras el resto de los trabajos se completa a fin de año.






















