La familia de Gladys Ríos, quien días atrás fue sometida a una cirugía antes de recibir -presuntamente- agua destilada rotulada como suero en el hospital Roque Sáenz Peña, denunció ayer ante la Justicia de Instrucción que la mujer perdió un embarazo de seis meses por la acción del líquido que contenía uno de los sachets adulterados. En la presentación, que alude a los delitos de "homicidio culposo" (por el deceso de la beba) y "lesiones culposas graves" (por los problemas renales que sufre la paciente), se incluyeron pedidos de secuestro de historias clínicas y de inspección al Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEM) con el objetivo de secuestrar partidas de la solución para, posteriormente, someterlas al análisis de peritos.
En tanto, el secretario de Salud Pública municipal, Lelio Mangiaterra, reconoció que el caso de las pacientes que el sábado pasado recibieron suero adulterado en el Sáenz Peña, otras dos mujeres (ya fueron dadas de alta) además de Gladys, golpea de "un modo muy importante" a su gestión.
Asimismo, Mangiaterra renovó su compromiso de "asumir todas las responsabilidades que quepan".
Tras realizar la presentación ante el juez de Instrucción Luis María Caterina, el abogado patrocinante de la familia de Ríos, Rodolfo Zanassi, aseguró a La Capital que "los allegados a Gladys están indignados por la muerte de la beba de seis meses y el cuadro clínico que presenta la mujer".
"La imputación es sumamente delicada. Hablamos de concurso ideal, porque se reúnen dos figuras jurídicas: homicidio culposo y lesiones culposas graves. Además, le pedimos al magistrado el urgente secuestro de las historias clínicas de Gladys en el Sáenz Peña y en el hospital Centenario (donde sigue internada desde el domingo) y su constitución en el LEM a fin de secuestrar partidas del suero y someterlas, luego, al estudio de los peritos", abundó el letrado.
Zanassi también reveló que "un médico del Centenario le confirmó a Juan Carlos Córdoba, el esposo de Gladys, que el suero colocado en el Sáenz Peña había provocado la muerte de la beba".
A Ríos la derivaron el martes de terapia intensiva a una sala común del Centenario para evitar, según explicó Zanassi, "algún tipo de infección que agravara su cuadro clínico".
Por la acción del suero adulterado la mujer, de 37 años, sufrió un daño renal y ya recibió diálisis para depurar la sangre.
A su vez, las autoridades del hospital le asignaron a Gladys un psicólogo para brindarle contención, ya que era inminente la notificación de la pérdida del embarazo.
Mangiaterra, en tanto, señaló que "la paciente fue retirada de terapia porque mejoró y está recuperando su función renal, los glóbulos rojos y en camino de recuperación".
Gladys se había presentado hace una semana en el Sáenz Peña para cumplir un control de rutina. Pero le detectaron un nódulo en un pecho y fue sometida a una intervención quirúrgica al día siguiente.
Durante el posoperatorio la mujer comenzó a tener hemorragias que la debilitaron. Y el domingo ingresó a terapia del Centenario.
Ríos vive en la zona sur de la ciudad junto a su esposo, portero del Colegio Madre Cabrini, y sus cinco hijos de 10, 12, 16, 18 y 19 años.
Responsables. "Queremos encontrar a los culpables", afirmó Ramona, la tía de Gladys, al argumentar los motivos de la presentación judicial.
Zanassi, en tanto, adelantó que mañana o lunes próximo, a más tardar, encarará una acción civil.
Hasta ayer, la única pesquisa sobre el lote de sachets irregulares había sido encarada por la Dirección de Investigaciones Administrativas municipal en base a las hipótesis de sabotaje o falla técnica.