Cada 25 de agosto se celebra en todo el mundo el Día del Peluquero, Barbero y Estilista aunque ya a esta altura debería decirse que es también el "de la Peluquera", ya que las mujeres de esta profesión cuentan con una prensa menos glamorosa, pero cargan en su haber con mucha historia en pueblos, barrios y centro de Rosario. Eso sí, tanto para unos como para otras la fecha de celebración llega en plena crisis: como para atarse los rulos.
"La clienta que venía dos veces por semana ahora con suerte viene una", dice Vanesa Fernández, con 20 años de oficio y empleada de una peluquería del microcentro de Rosario.
Mientras desde la escuela de peluquería Emilio Silver, con más de 50 años de historia, aseguran que la baja de estudiantes de peluquería ha sido alarmante. O sea, mantienen la clientela, pero tienen pocos peluqueras y peluqueros.
"Contamos con un 50% menos de estudiantes, que son quienes ofrecen los servicios a precios 'muy económicos', mientras están estudiando y practicando".
El dato es así de real. Mientras en esta escuela un corte cuesta 400 pesos, un color con brushing 1900 pesos, una permanente 2200 y un alisado 3500 pesos, en las peluquerías de profesionales y con productos de primeras marcas los precios se elevan exponencialmente.
Las tarifas no están reguladas en el mercado y dependen de distintas variantes: el largo del cabello, la ubicación de la peluquería (si está en el centro o en un barrio) y las marcas de los productos. En ese sentido, un corte con peinado cotiza entre 4 mil a 5 mil pesos y los reflejos, permanentes y alisados rondan entre los 8 mil y 15 mil pesos.
Para Pablo Bigliardi, peluquero desde hace tres décadas, escritor y dueño de la única peluquería de Rosario con librería y biblioteca, el panorama es "crítico" si se tiene en cuenta que estaba cobrando una tintura a 6000 pesos y ahora el producto vale casi lo mismo que el costo. "Siempre hablando de marcas premium", remarcó.
De todos modos, asegura que "la gente dejó de hacerse tinturas, reflejos o mechitas, cauterizaciones y ondulaciones permanentes. Aunque siguen firmes los cortes y peinados de la clientela".
Bigliardi tira datos históricos que detallan que el panorama económico de las peluquerías viene en caída desde hace tiempo, con algunos pocos repuntes.
"Desde 1998 a 2003, la empecé a pasar mal: como nunca. De tres empleados que tenía tuve que reducir a uno porque empezaron a ser épocas en que entraban cuatro o cinco personas por día cuando lo habitual desde el principio de 1993 habían sido siempre entre 10 y 17".
Dice que los años "peluqueriles" mejoraron entre 2008 y 2015. "Allí pude comprarme nuevos lavacabezas, aire acondicionado, un extractor de aire para que el olor de los productos químicos no afectara la salud de los clientes y de quienes trabajamos, pero luego llegó el macrismo y, de allí en más, la crisis siguió", precisó.
Para Mauro Bignert Ruiz, el servicio de peluquería "hace tiempo se transformó en un lujo". Trabaja solo, con primeras marcas y alquila. Lo que gana le alcanza apenas para vivir, ya que la demanda de clientes le bajó un 50% y dice que los insumos superan ese porcentaje en varios casos.
"Los productos subieron en cuestión de días, fui a comprar el lunes a un precio y el miércoles ya costaban el doble, hay mucha especulación. Hay productos, pero se venden a cuentagotas", señaló.
Tijeras Solidarias
El caso de Nieves Restaldi es similar. Dice que "bajó un poco la demanda" de su peluquería y que "todo está muy calmado, sumado que es fin de mes". Repite como sus colegas que los insumos subieron de manera "progresiva y hay marcas sin listas de precios o distribuidoras que no venden".
Ella supo tener empleadas, pero hoy es su propia dueña en este momento y dice las clientas no se dejan de hacerse cosas en el cabello, pero "aguantan el corte y la que es guapa se da color a sí misma".
Esta peluquera, con dos décadas de profesión, es integrante de de la ONG Tijeras Solidarias que brinda servicios gratuitos a los sectores más carenciados de la comunidad y colabora con la donación de cabellos de asociaciones como la Fundación Argentina Oncohematológica Pediátrica (FAOHP).
Nieves se muestra preocupada y cuenta que con quienes trabaja en Tijeras están "con problemas al momento de ingresar a los barrios: estamos desprotegidos, así que si no somos parte de un evento organizado y resguardado no podemos sumarnos como lo veníamos haciendo hasta ahora".
En Argentina, para saber cuántos profesionales hay es necesario tomar la cifra con pinzas de peluquería, porque data de 2016 y así se la sigue replicando desde hace años. Según un estudio de Loreal, en Argentina hay 42 mil salones que suman 120 mil puestos de trabajo, reciben un tráfico de 250 millones de visitas por año y una facturación de 12 mil millones de pesos. Equivale al 1 por ciento del PBI nacional. Y se sostiene que el 50 por ciento de los espacios cuenta con menos de 3 personas como personal.
Gracias al peluquero de Luis
El por qué se considera hoy internacionalmente el Día del Peluquero es historia lejana, en tiempo y territorio. Dicen que un día como hoy, allá por el 1200, el rey francés Luis IX, designó "hombres libres" a los peluqueros, lo que elevó su jerarquía social.
La historia cuenta que este monarca que usaba melena corta y de quien no se conoce el nombre de su peluquero, introdujo importantes novedades en la justicia francesa como la presunción de inocencia ("toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias a su defensa") una garantía consagrada en la Declaración universal de los Derechos Humanos.
Además, Luis IX, fue el único rey canonizado en Francia. No obstante tuvo acciones consideradas hoy muy poco cristianas: aprobó leyes que castigaban la blasfemia con la mutilación de la lengua y los labios. Y en 1240, ordenó quemar 12 000 copias del Talmud y otros libros judíos"
En Argentina se festeja también por el peluquero y director de teatro, Domingo Guillén, quien organizó el festejo en el teatro Coliseo al que fue una gran cantidad de profesionales en 1877.
Esta organización incentivó la creación de la Sociedad de Barberos y Peluqueros, más precisamente desde la ciudad bonaerense de Pergamino. Por esta razón, también en 1940 se designó de forma oficial al 25 de agosto como el Día del Peluquero durante el Congreso Nacional de Peluqueros, el cual fue convocado por la ex Federación Argentina.