El Ministerio de Trabajo ultima detalles del protocolo de bioseguridad que deberán cumplir los obreros de la construcción. Los mismos no sólo prevén cara cubierta con máscaras y tapabocas, guantes y demás elementos, sino también el control de la temperatura de los operarios al llegar e irse de una obra y la organización del trabajo que implique el menor contacto posible. A modo de ejemplo, se menciona que el tradicional pasaje de mano en mano de los baldes de mezcla o de ladrillos no estaría habilitado para cuando se reanude la actividad. La distancia de dos metros entre uno y otro obrero deberá estar garantizada en la planificación de la obra y ser cumplimiento efectivo en su desarrollo.


























