Después de décadas, los empleados de comercio de Rosario vivieron ayer su día sin ir a trabajar y la ciudad mostró una fisonomía inédita, con el 95 por ciento de los negocios cerrados, incluidos los de los shoppings y los grandes supermercados. "Es el fruto de un cambio que se dio en la relación con los empresarios, de un diálogo que fue creciendo y también de la movilización que llevamos adelante", afirmó ayer exultante el secretario general del sindicato de los mercantiles, Luis Batistelli, quien también celebró como una "gratísima sorpresa" la adhesión al proyecto de descanso dominical y en los feriados nacionales que ayer aprobó el Concejo Municipal (ver aparte).






















