La ciudad

Los cinco mejores lugares para encontrar pareja en la ciudad de Rosario

No sólo de internet vive el hombre. Si bien las redes sociales son el lugar de encuentro por excelencia, las relaciones que se entablan, pantalla de por medio, rara vez llegan a buen puerto. Por tanto, los tradicionalistas insisten que no hay mejor lugar para conocer a la pareja ideal es el mundo real. Aquí los cinco lugares que LaCapital.com.ar propone como perfectos para encontrar el amor.

Lunes 30 de Mayo de 2011

A pesar el boom de las redes sociales, donde la gente deja de lado las inhibiciones y se anima a lo que jamás se animaría, encontrar pareja sigue siendo una misión imposible. ¿Dónde entonces se puede cumplir el sueño de encontrar a la mujer o al hombre de la vida? Aunque usted no lo crea, ése lugar está más cerca de lo que imagina. Como dicen en el barrio, el amor está a la vuelta de la esquina, sólo hay que saber dónde hallarlo. Aquí los cinco mejores lugares para soñar con un encuentro amoroso según LaCapital.com.ar.

 1- A través de amigos y familiares. Suele ser la forma más obvia y menos confiable, pero también la más efectiva. Tus allegados más cercanos son quienes mejor te conocen, por tanto, son los que pueden darte la mejor recomendación. El único problema es que, si el ecuentro resulta fallido, la relación entre tus amigos o familiares y el/la candidato/ta que te han presentado puede resentirse. Lo mejor es advertir que, como sabiamente señala la Ley de Murphy, si puede fallar va a fallar. El que avisa no es traidor.

2- En el trabajo. Es el lugar ideal para el "workaholic". Si bien puede prestarse a equívocos riesgosos -la figura del acoso persigue como una sombra sinestra al seductor en el ámbito laboral-, es el territorio perfecto del cazador furtivo. Si la carga laboral es grande y no queda tiempo para salir de cacería, el trabajo, donde se pasa un largo tiempo rodeado de mujeres/hombres, es un sitio inmejorable conseguiruna cita. Hay que haer una salvedad importante: al día siguiente, pase lo que pase, tendrás inevitablemente que volver a verla/lo y eso, siempre, entraña un riesgo.

3. En el súper. No los fines de semana, porque el ajetreo es enorme y entre los carritos, los padres fastidiados porque tienen que usar la tarjeta y las madres que llevan colgando a los críos mientras arrancan de las góndolas lo que venga a mano es imposible logra la intimidad mínima necesaria que demanda el romance. De lunes a viernes, en horario laborable, los pasillos de las "grandes superficies" se pueblan de solos y solas que salen a hacer la compra del mes. Ahí, si se tiene buena intuición, se puede iniciar una conversación que, con un poco de suerte, puede terminar en una historia de amor o en un encuentro fogoso. No es recomendable encarar en la vinería. Puede ser mal visto.

4- En el colegio. No es necesario tener hijos para poder sacar provecho de la situación, con tener un sobrino al que ir a buscar a la escuela es suficiente. No hay nada más enternecedor que el tío o la tía que "desinteresadamente" le brinda ayuda a un hermano tapado de obligaciones. Hay que llegar temprano porque cuando se abren las puertas, cuando el enjambre de "locos bajitos" salen en tropel, no se puede hacer nada. Antes, no obstante, es un muno de posiblidades. La espera invita a la charla, a la confesión y también a la invitación a tomar "un cafecito" para hacer tiempo. Una advertencia: el lugar no es apto para fóbicos de los niños, porque invetablemente aquí sólo econtrará padres o madres.

5- En el gimnasio. Ambito de encuentro por excelencia del mundo gay, ofrece grandes posiblidades a todo aquel que quiera aprovecharlas. No es para cualquiera, claro, cuanto menos hay que estar dispuesto a hacer un esfuerzo para tener éxito. Si no se hace ejercicio -levantar pesas o bicicleta, es lo mismo-, nadie dará crédito a tu presencia en el lugar. Lo que más tienta de conocer a la "media naranja" en el gimnasio es que ahí la promesa de un cuerpo escultural, esmeradamente trabajado, es tentadora. Más para aquellos que les importa más el envase que el contenido.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario