En Rioja y Alvear se formó una especie de cráter. Y allí quedó incrustada la rueda de un Volkswagen Polo rojo conducido por un porteño que estaba de visita en Rosario.

En Rioja y Alvear se formó una especie de cráter. Y allí quedó incrustada la rueda de un Volkswagen Polo rojo conducido por un porteño que estaba de visita en Rosario.
El pozo tiene aproximadamente un metro y medio de profundidad. Según Damián, el chofer del vehículo, se lo encontró de repente porque ninguna valla señalizaba el lugar.
"Venía por Rioja y antes de llegar a la intersección con Alvear me caí" dijo el hombre antes de agregar que iba "muy despacio" porque allí hay un semáforo. "Evidentemente el auto mordió el pozo y se rompió la calle", remató.


