La ciudad

Graciela Lo Tufo: "Maestra en las aulas, maestra en las luchas"

Sadop Rosario y la comunidad del Colegio Nuestra Señora de la Asunción le rindieron un homenaje a la docente desaparecida en 1977. Descubrieron una placa.

Miércoles 23 de Marzo de 2016

"Todos los días preguntábamos si la señorita Graciela se había muerto porque no venía más a la escuela. Hasta que una de las maestras nos respondió: «ojalá». Recién con el tiempo pudimos comprender el sentido de aquella respuesta tan dura". Quien habla es Mirta Srahulek, ex alumna de Graciela Lo Tufo, maestra desaparecida desde el 14 de abril de 1977. A 40 años del golpe cívico militar, Sadop Rosario y la comunidad educativa y religiosa del Colegio Nuestra Señora de la Asunción, donde enseñaba, le rindieron un homenaje histórico.

El patio principal de la escuela estaba listo para el acto. De un lado, una gran imagen de la virgen Nuestra Señora de Lourdes, del otro el salón donde Graciela Lo Tufo dictaba clases de ciencias a sus alumnas de 7º grado. También había enseñado en 1º, 5º y 6º grado de la primaria de San Martín 1771. En el centro se ubicaron las autoridades de la escuela, del ministerio, del Sadop Rosario y de la delegación Santa Fe. Además estaban sus ex compañeras, ex alumnas y un grupo de estudiantes que hoy cursa la secundaria. También su hermana Marina quien fue maestra por 30 años en el jardín de la misma escuela, su sobrina y sobrina nieta.

Su forma de ser. ¿Cómo era Graciela? "Graciela era alegre. Siempre pensaba más en los demás que en ella. Trató de ayudar a los maestros todo lo que pudo, en todos los sentidos y también hizo lo mismo, acá en la escuela", describió su hermana Marina en una breve charla con La Capital. También recordó que hasta hace unos años quienes fueron sus alumnas seguían viniendo a su casa a preguntar por ella; que el primer tiempo fue muy duro, que también lo sigue siendo ahora y que en su búsqueda primero se enfermaron sus padres y luego ella, pero siempre sintió el acompañamiento de las demás docentes: "Cada vez que tenía que ir al Ministerio del Interior a averiguar por Graciela, en la escuela me cubrían mis compañeras de trabajo, que también querían mucho a mi hermana".

Las fotos en blanco y negro con recuerdos escolares circulaban entre quienes iban ocupando las sillas dispuestas para el acto. Son ex alumnas, ex compañeras de trabajo. Se saludaban, se abrazaban, se reconocían. Entre ellas, Mirta Srahulek y Ana María Bertolana dos de las ex alumnas que se acercaron al homenaje a su querida maestra de la primaria. Mirta se asoma al salón de clases, donde Graciela les enseñaba ciencias, y las señoritas Liliana y Marisel lengua y matemática. "A Graciela se la llevaron el 14 de abril de 1977, años después yo comencé a trabajar de maestra justo un 14 de abril", compartió en voz alta orgullosa de haber abrazado también el oficio.

La primera invitada a dirigir unas palabras fue la representante legal del colegio, la hermana Adriana, quien recordó que este aniversario del golpe coincide con la Semana Santa de la fe católica, para destacar la figura de entrega al prójimo que dejó Graciela en los demás. El secretario general de Sadop Rosario, Martín Lucero, subrayó "la valentía del colegio en aceptar ser parte de este homenaje histórico" a una maestra víctima de la dictadura, la posibilidad de "tener presentes a los que están ausentes", además de resaltar que "Graciela entregó su vida por el que estaba al lado". Habló de la memoria, de lo valioso que es recuperar la historia y hacer prevalecer la justicia y la verdad.

Inscripción. Enseguida llegó la bendición del padre Víctor Silva y la invitación a descubrir la placa. Tarea que tomaron las religiosas hermana Adriana y la madre superiora del Colegio Asunción, hermana Ingracia; Martín Lucero y Marina, la hermana de Graciela. La placa está ubicada en una de las galerías frente al patio, muy cerca de la puerta de ingreso a la escuela y a la capilla, en un lugar estratégico donde siempre circulan chicos, familias y maestras. Y dice: "24 de marzo 2016. Graciela Lo Tufo. Maestra, firme en sus convicciones, con vocación educadora que contagiaba con alegría la lucha por los derechos de los docentes". La firman la comunidad educativa y religiosa del Colegio Nuestra Señora de la Asunción y Sadop, en "Homenaje a docentes desaparecidos en el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia".

Militante. Graciela militaba para unir la lucha del magisterio de la educación pública y privada. Con esa intención participó de la conformación de la Asociación de Educadores de Enseñanza Privada (Aeedep), de la cual ella fue secretaria gremial y la profesora Cristina De Pauli, la secretaria general (De Pauli debió exiliarse en España y allí reside). Participaba de las reuniones y debates que se organizaban en la Casa del Maestro, donde fue parte del grupo "Contenidos" dedicado a la discusión teórica sobre qué se enseñaba en las aulas; también integraba junto otros docentes el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Rosario (Sinter).

Cuando Graciela Lo Tufo terminó la secundaria en la Escuela Normal Nº 2 lo hizo con las mejores notas. Siempre supo que su vida pasaba por la docencia. Tenía sólo 26 años cuando se la llevaron. Pero ayer volvió a ocupar el lugar del que la arrancaron, que nunca dejó, porque como se escuchó afirmar en el acto fue "una maestra en las aulas y una maestra en la lucha".

Documento clave

En el libro “Trabajadoras/es de la educación privada desaparecidos y asesinados por la dictadura cívico militar en la provincia de Santa Fe” se publica una copia de la resolución oficial que deja cesante a Graciela Lo Tufo en la escuela Asunción por “abandono de cargo”. Tiene fecha de septiembre de 1977. En ese documento del Servicio Provincial de Enseñanza Privada (Spep) se deja cesante a la maestra rosarina desaparecida “por no haberse presentado a trabajar” desde el 14 de abril de ese año, el día en que desapareció.

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