“Esto avasalla derechos constitucionales sobre comercio y propiedad privada. No se puede
obligar a fabricar o comprar artículos que posiblemente no se vendan”, dijo el secretario de
la Cámara de la Industria de la Indumentaria de Rosario, Mario Giambatistelli.
“Nuestra industria está compuesta básicamente por pymes, pequeños
y microemprendedores. Y cada empresa apunta a nichos específicos para desarrollarse, como la ropa
para niños, adolescentes, adultos y también están quienes se dedican al segmento de los talles
especiales. Por lo tanto, es incorrecto generalizar”, explicó el dirigente, y agregó que
“en Rosario hay más de 35 empresas” que fabrican indumentaria de talles grandes.
Giambatistelli cargó además contra la obligación de tener stock todos
los talles. “La moda es estacional: aparece, dura 3 meses y lo que no se vendió se perdió.
Exigir stock es como obligar a un comerciante a perder y quedar al borde del cierre”. En ese
sentido, también criticó “que el tema se generalice a nivel provincial: no es lo mismo un
local en peatonal Córdoba que en un pueblo”.
Tras expresar que “con leyes así no se resuelven” los
trastornos alimentarios en adolescentes, el dirigente admitió que la ley aprobada perjudicará al
sector en menor medida que como estaba originalmente planteada. “El impacto es mucho menor si
sólo afectará a quienes trabajan para adolescentes mujeres. Estamos evaluando a cuántos afectará y
si alguien demuestra tener pérdidas por esta ley habrá que reclamar judicialmente”.



























