Pandemia

"El Sars Cov 2 es un virus tan perfecto que no puede ser una fabricación de laboratorio"

Mario Perichón, médico e inmunólogo, ahonda sobre la naturaleza del Covid-19 y advierte que "seguramente habrá otros"

Lunes 19 de Julio de 2021

Públicamente conocido por su trabajo en la procuración de órganos para transplantes, a la cabeza actualmente en el Centro Unico de Donación, Ablación e Implante de Organos (Cudaio), Mario Perichón es médico y cada vez que puede se nombra como inmunólogo. "Esa es mi especialidad", dice y como tal, en el contexto de la pandemia de Covid-19, sale al rescate de la figura de César Milstein, el premio Nóbel de Medicina de 1984, que marcó un hito en la inmunología mundial. "Hoy todos los sistemas de diagnósticos que usamos en inmunología se basan en los anticuerpos monoclonales que desarrolló y que nos permiten disecar el sistema inmunológico y su respuesta", afirma Perichón y admite que antes de eso, "todas eran suposiciones".

Nacido en Buenos Aires, pero rosarino por adopción, el médico que por estos días encabeza a través del Cudaio un estudio que a lo largo de 13 meses buscará saber qué cantidad de anticuerpos se generan después de recibir la vacuna Sputnik V, habló de las piezas del "rompecabezas" del Covid-19, desmenuzó las perfecciones del virus que hacen que sea "tan perfecto que no puede ser una fabricación humana de laboratorio" como llegó a especularse. También admite que "la mayoría" de las cosas sobre el virus aún se desconocen y si bien señala que con tiempo y vacunas, la pandemia "se convertirá en una endemia", advierte que "vendrán otros".

Perichon: "Los virus son evolutivos, no inteligentes"

Hablando de los cambios en la inmunología entre finales de los 70 y los 80, cuando se inició en la carrera. ¿Cuáles fueron los hitos que marcaron el desarrollo de la especialidad?

La inmunología cambió con Milstein, esa figura que tanto tiene que ver con los argentinos pese a que nos olvidamos. Fue él junto con sus colaboradores quienes pusieron en marcha los llamados anticuerpos monoclonales, en los que están basados todos los sistemas de diagnóstico hoy usamos. Hasta ahí suponíamos cómo funcionaba el sistema inmune, pero a partir de ese momento pudimos disecarlo con los anticuerpos monoclonales y conocer la intimidad de la respuesta inmune. Eso en los 80. Quizá en el corto plazo aparecen las técnicas de biología molecular, muchas de ellas también teóricamente basadas en el desarrollo de Milstein. Porque antes decíamos que el antígeno que entra y es extraño al organismo es reconocido por una célula que vigila y se lo presenta el linfocito T para que haga una respuesta inmune; llegábamos hasta ahí. Hoy sabemos todos los mecanismos íntimos de la sinapsis inmunológica y los mecanismos químicos que se ponen en juego para generar esa señal que advierte al sistema y sobre la cual se monta la respuesta inmune.

¿Qué desafío representó la pandemia del Covid-19 para esta disciplina?

Todas las epidemias muestran adelantos, desde la peste hasta hoy. Desde el 2000 a hoy el fenómeno más notable que vimos es la capacidad de los virus de saltar de especie y llegar a infectar al hombre y eso tiene que ver fundamentalmente con las actividades humanas como es la modificación permanente del ambiente. Un ejemplo es el dengue y cómo fue el proceso en los últimos años que llegó al país. Yo estudié el virus del dengue con un libro brasileño porque no había en español, pero a medidas que desmontamos y avanza la frontera agrícola el mosquito busca otros hábitats porque se ve expulsado. Ahí aparece un tema central que es la ruptura de los equilibrios entre los animales y el hombre. De las vacas locas en los 70 que no veíamos algo de un impacto tan enorme como es el Sars Cov 2. En este caso, el reservorio del virus, como de otros coronavirus conocidos, es el murciélago, pero necesitaba un intermediario para llegar al hombre y todo indica que ha sido el pangolín, ese famoso mamífero que en Asia además es una de las carnes más caras que se frecen en ciertos niveles. Ahí empezó esta historia.

Esto no es exclusivo del Sars Cov2. Ya pasamos por la gripe aviar y hablamos de lo mismo, lo que también pone en la mira los modos de producción.

Está la destrucción del hábitat de ciertos animales por un lado y por otro lado, la crianza intensiva y los modos de producción. Metemos a todas las aves en un galpón y les damos de comer a todos lo mismo, entra un virus en ese espacio y hace un descalabro. Esto nos debería hacer reflexionar sobre los cambios que provocamos y por eso, yo pongo en centro de esta pandemia al hombre. Hay que discutir esto.

Habla del rompecabezas del virus. ¿Cuáles son las piezas?

Algunas las señalé recién. Una es (la ciudad China de) Wuhan donde fue el primer brote del virus, después están el murciélago y probablemente el pangolín. Otras piezas son justamente el hombre, el ambiente y las actividades del hombre, como son los viajes. Transmitir un virus en la Edad Media era difícil, hoy con los aviones y la conectividad actual es sencillo. No digo que debamos volver a la Edad Media, pero sí tener cuidado. Si uno mira otros virus de la familia de los corona como son el Sars Cov 1 y el Mers (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) se ven que son muy parecidos y yo personalmente creo que es probable que el virus haya ensayado previamente cómo modificar su estructura molecular para tratar de ser más transmisible y saltar al hombre. Entre el Sars Cov 1 que desapareció y el Sars Cov 2 hay una homología genética del 80 por ciento y probablemente lo que haya cambiado desde la evolución del primero es justamente la posibilidad de contagiarnos más fácilmente.

Se especuló que el Covid-19 fue una producción humana de laboratorio.

Es tan perfecto que resulta imposible. Ciertamente no sé cómo lo podrían haber hecho porque hay cosas de este virus que son desconocidas hasta ahora. Cuando apareció el sida, se decía que era un virus "inteligente" y creo que fundamentalmente son virus evolutivos, buscan permanentemente tener progenie y distribuirse rápidamente, es decir infectar la mayor cantidad de gente posible. Este es un virus típicamente evolutivo.

¿Qué características tiene el Covid-19 que no tienen otros virus y que lo hacen "demasiado perfecto"?

Este es un virus que es una cadena de ARN, no de ADN como los que mayoritariamente conocemos y que lo haría más complejo. Eso quiere decir que es un virus muy simple, básico y hasta diría antiguo en su estructura; eso lo beneficia para sobrevivir. Porque para "dar hijos" tiene que meterse en una célula humana y usar nuestra maquinaria genética. Si el virus es complejo usa la maquinaria de la célula humana que invade, consume la energía que es la misma que usa la célula para su desarrollo y en la competencia energética la célula muere y el virus no puede reproducirse. En cambio, como es una estructura tan simpe, hasta diría berreta, no consume tanta energía y hace muchos hijos antes de que la célula muera.

¿Eso explica en parte que entre marzo de 2020 y marzo de 2021 haya tenido 193.687 mutaciones?

Sí. Esas son mutaciones de SNP, que significa que llaman mutaciones simples o puntuales, diferentes de las mutaciones múltiples en el virus. Las mutaciones de las hablamos en el marco de la pandemia cuando señalamos las variantes Delta o de Manaos, por ejemplo, no son mutaciones simples o puntuales, sino múltiples y pueden conformar una variante que genera alternaciones en contagiosidad o en la letalidad del virus. También pueden hacer que un día no esté más.

¿La misma evolución del virus puede hacerlo retroceder y hasta desaparecer?

Depende de muchos factores, pero el virus se puede equivocar. Cuanto más se reproduce, más posibilidades tiene de mutar, pero también de equivocarse y desaparecer. Lo estaremos por ver en la próxima película. Creemos que el Sars Cov 1 que desapareció puede haber sido lo que se llama una mutación aberrante , es decir hizo una mutación que lo hizo inviable para la vida.

¿Que aprendimos desde marzo de 2020 y qué cosas aún no sabemos del Sars Cov 2?

En lo específico aprendimos es un virus respiratorio, netamente respiratorio. Que necesita del tamaño del inóculo, es decir una cantidad de virus expulsado, que al tomar contacto a través de las vías respiratorias, como nariz y boca, o de las conjuntivas, algo que aún se discute, se incorpora y contagia. Pero las cosas que no sabemos son la mayoría. Por eso, hay que tenerle mucho respeto al virus porque no perdona el error: cuando te sacaste el barbijo y estás muy cerca, te contagiás.

Dice que de esta pandemia se va a convertir en una endemia que permita convivir con el virus. ¿Cómo es ese camino?

Al virus en algún momento se le van a terminar los huéspedes. Hoy con la vacunación ya tiene una presión selectiva que no tenía el año pasado. Tenemos millones de personas que tuvieron la enfermedad y millones vacunados, eso obliga al virus a ir buscando alternativas para ser más contagioso y eso es lo que pasa con la aparición de la variante Delta. Porque lo que buscan los virus es progenie, no letalidad. Lo que tenemos que entender es que la salida de la pandemia es colectiva y esa una posición ideológica. Lo que buscamos ahora es una inmunidad colectiva y eso significa que muchos estemos vacunados y que al virus se le haga difícil intercalarse entre uno y otro. Si eso se logra, se irá terminando, aunque no este año. Hay que ver qué pasa con la variante Delta que es sumamente contagiosa, pero dependerá también de la resistencia que ofrezcamos y eso es lavado de manos, uso de barbijo, distancia y ventilación.

¿Por qué pese a esa presión que significa para el virus la vacuna el número de muertos sigue siendo tan alta, incluso superando los 100 mil fallecidos?

Es difícil analizarlo en términos globales. Si ves lo que pasa en la India, donde se dijo que la variante Delta era más letal, lo que sucede es que hay una letalidad más baja en las grandes ciudades y crece a medida que se aleja y eso tiene que ver con el sistema sanitario y no con el virus. En Argentina la mortalidad podría ser alta, pero habría que ver la distribución. La Argentina, hablemos de (Alberto) Fernández o de (Horacio) Rodríguez Larreta, tuvo un desarrollo espectacular frente a la pandemia porque parece que nos olvidamos que estamos en un país periférico, del otro lado del mundo, quebrado económicamente, con bolsones de pobreza importantes y con un sistema sanitario que no estaba preparado.

¿Había algún sistema de salud preparado?

Ninguno. De hecho, hace una semana la OMS hizo una declaración donde insta a los países miembros a prepararse porque esta pandemia no va a ser la única y habrá que tener nuevos sistemas de vigilancia genómica. El sistema sanitario que los médicos siempre miramos desde lo técnico es el inglés, que es público y altamente eficiente; sin embargo, con la pandemia también quebró. No hubo sistema que tolerara lo que pasó.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario