La Ciudad

El Código de Convivencia se propone educar en perspectiva de género y derechos humanos

El Ejecutivo municipal sanciona el acoso callejero y la discriminación, pero además hace obligatoria la formación para los infractores

Miércoles 31 de Marzo de 2021

Trascender la sanción en sí misma y educar en perspectiva de género y derechos humanos es un eje central de la apuesta que el Ejecutivo municipal hace en el proyecto de Código de Convivencia presentado esta semana por el intendente Pablo Javkin en el Concejo Municipal. Sí habrá sanciones ante la faltas por discriminación, sean por motivos religiosos, de nacionalidad, de género u orientación sexual, e incluso se multará el acoso callejero y el contenido publicitario que implique violencia hacia mujeres, pero no será lo único. Los infractores deberán sensibilizarse y capacitarse en relación la falta cometida. “El abordaje de la no discriminación y el acoso son transversales a todo el código propuesto”, detalló la secretaría de Género, Mariana Caminotti, que habló de “una pedagogía de los derechos humanos”.

Una de las claves es que la Municipalidad, justamente a través de la repartición creada durante esta gestión, obligará a los infractores en materia de discriminación a participar de espacios de sensibilización y concientización, y en las situaciones específicas de acoso en la vía pública será la propia Secretaría de Género la que podrá proponer en qué espacios comunitarios o de formación la persona deberá “reflexionar y reparar su falta", señaló Caminotti.

“En este sentido estamos presentando un proyecto que asume que la sanción a la falta es necesaria, pero que al mismo tiempo no es suficiente”, dijo la funcionaria, y agregó: “Lo que necesitamos para combatir y hacer efectivo el paradigma de los derechos humanos tiene que ver con el cambio cultural, de forma de pensar y de toma de conciencia ciudadana respecto de estos temas”.

La no discriminación

El capítulo 1 del Título III del proyecto avanza específicamente sobre las faltas en materia de discriminación, un punto que Caminotti señaló como “medular”. Allí se sanciona “todo acto de discriminación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, identidad de género o expresión, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier otra circunstancia que tienda a la segregación, exclusión o menoscabo o que implique distinción" sea en espacios públicos o privados de acceso público, donde cabra además la clausura del espacio.

Sin embargo, además de la multa y la clausura prevista, la iniciativa se prevé “la asistencia obligatoria para la persona infractora, propietarios, representantes legales o personal del local sancionado a un curso-taller de sensibilización referido a la temática que generó la falta”.

“Para nosotros es central este punto porque trasciende la sanción yendo hacia una pedagogía de los derechos humanos, apuntando a un cambio cultural que esté en sintonía con el plantel general del proyecto que apunta al involucramiento de la ciudadanía en la no violencia y la convivencia ciudadana", consideró la funcionaria.

Sanción al acoso

Si bien los temas de discriminación son transversales a todo el código, indicó Caminotti, un capítulo específico está destinado a la sanción del acoso callejero y, también en este caso, del proceso de concientización y educación de los infractores.

Como una medida de protección hacia las mujeres, pero también hacia la población LGTBIQ+ y personas con discapacidad el artículo 211 sanciona el acoso sexual callejero, “una modalidad de violencia que tiene un alto impacto en la vida cotidiana de las mujeres y de la personas con identidades diversas y disidentes”, apuntó la secretara de Género.

Es más, el código propuesto toma una definición “amplia” de acoso sexual callejero y lo entiende como “las agresiones físicas, verbales o gestuales de contenido obsceno contra quien no consiente dichas acciones, pudiendo manifestarse las mismas a través de insinuaciones, hostigamiento o comentarios agresivos o peyorativos sexuales; toma de fotografías o grabaciones o actos de acoso, contacto físico, seguimiento, persecución, o desnudez”.

En este caso, la funcionaria no solo destacó que en la misma línea de la sanción de la discriminación los infractores deberán participar de espacios de sensibilización, sino que además destacó que “será la Secretaría de Género y Derechos Humanos la que tendrá la potestad de proponer las medidas necesarias frente a las faltas comedidas de modo tal que puedan reflexionar sobre las mismas y repararlas”.

La publicidad no quedará por fuera. Y también en el artículo 205 del capítulo específico determina que “la existencia de contenido publicitario que implique violencia hacia las mujeres o discriminación por género, sexual, cultural, religiosa o étnica, entre otras, será sancionada".

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