La ciudad

El calado del Paraná, con poco margen para los buques de carga

Si bien los barcos no corren riesgo, la Asociación de Prácticos de Argentina guía las naves en zonas con escasa posibilidad de maniobra.

Sábado 31 de Agosto de 2019

Ante la pronunciada bajante del río, desde la Asociación Civil de Prácticos del Paraná de la República Argentina se advierte que la navegación se está realizando al límite de las posibilidades de calado. Esa situación hace que los buques deban transitar con extrema precaución y pericia para no sufrir accidentes desde Puerto San Martín río abajo hasta la salida al mar en el punto imaginario frente a Montevideo (recalada). Desde Prefectura Naval señalaron que hasta el momento la altura frente a Rosario es de un metro 83 centímetros, lo que no afecta a los buques de carga, que navegan por el canal, sino a las embarcaciones deportivas.

   A propósito de la marcada bajante que atraviesa el río Paraná, el prefecto Walter Rosende, responsable de delegación Prefectura Rosario, indicó que el cauce sigue con tendencia a la baja y, ante ese panorama, llamó a redoblar la atención en las medidas de seguridad al momento de salir a navegar, especialmente a los dueños de las embarcaciones deportivas.

   El prefecto se refirió, además, a los barcos de gran calado. “No tienen mucha posibilidad de maniobra, porque van prácticamente sobre una canaleta. Están muy restringidos por su calado. Es fundamental que todos colaboremos con las medidas para la seguridad de las personas”.

   Mientras ese panorama ya causó inconvenientes en la actividad náutica y la mayoría de las guarderías y los clubes de la ribera no pueden operar con sus embarcaciones, los prácticos de argentina surcan las aguas con extremo cuidado. “Estamos saliendo con 60 centímetros de margen que en condiciones normales es razonable, pero en este momento estamos al límite”, describió sobre el calado mínimo Osvaldo Bao, de Asociación Civil de Prácticos de la República Argentina.

   El profesional puso el acento en las precauciones durante la navegación. “En condiciones normales tiene sus secretos, cuando el río baja, y cada vez más pronunciadamente, empiezan a verse lugares donde se junta arena o bancos. Entonces hay que aumentar las medidas de seguridad para que no suceda nada”.

Peso y calado

Un dato a tener en cuenta, aunque para los prácticos es una cuestión ajena, es el peso total del buque una vez cargado. “El barco se achata y eso produce que la quilla tenga acercamiento con el fondo del río”, recalcó Bao sobre uno de los tantos factores que se deben ponderar a la hora de guiar la nave.

   “Esa es una cuestión comercial. Hay contratos ya establecidos y la carga se debe hacer respetando los márgenes para que la navegación sea segura. En general son buques de 230 metros de eslora que cargan 46 toneladas de granos. Con ese peso llegan a unos 10,45 metros de profundidad. No hay problemas mientras se mantengan los 60 centímetros de margen, aunque en este momento el calado es mínimo desde Puerto San Martín hasta recalada, frente a Montevideo”, advirtió.

   El dirigente aclaró que si bien los prácticos son “asesores de ruta, maniobras y velan para que se cumpla la reglamentación de la zona (tienen funciones delegadas por Prefectura Naval), su rol no reemplaza el de los capitanes, que nunca subrogan el mando.

Navegación fluida

El dirigente apeló a que todos los sectores involucrados pongan buena voluntad para “garantizar una navegación fluida y segura bajo el control de la Prefectura Naval, como autoridad marítima competente. Hay que tener en cuenta que estamos con el margen justo. El Paraná es un todo un paso crítico que atravesamos con monstruos de 230 metros de eslora”. Finalmente insistió con la función de los prácticos como delegados de la reglamentaciones: “Sugerimos maniobras al capitán de acuerdo al calado, pero siempre en lo inherente a nuestra profesión. Y hacemos hincapié en la seguridad de toda la tripulación”.

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