La ciudad

Denuncian que el supermercado La Gallega maltrata a sus empleados

"Esto ya no parece un lugar de trabajo sino una cárcel". La joven masculló la frase después de enumerar los padecimientos que enfrenta todos los días durante las ocho horas que pasa en una de las sucursales del supermercado La Gallega. "El tiempo de descanso no existe. No te dan permiso siquiera para ir al baño y, si te quejás, te recuerdan de mal modo que hay cientos de personas interesadas en ocupar tu lugar", aseguró tras pedir que su nombre se mantenga en reserva "por razones obvias".

Viernes 23 de Octubre de 2009

"Esto ya no parece un lugar de trabajo sino una cárcel". La joven masculló la frase después de enumerar los padecimientos que enfrenta todos los días durante las ocho horas que pasa en una de las sucursales del supermercado La Gallega. "El tiempo de descanso no existe. No te dan permiso siquiera para ir al baño y, si te quejás, te recuerdan de mal modo que hay cientos de personas interesadas en ocupar tu lugar", aseguró tras pedir que su nombre se mantenga en reserva "por razones obvias".

Denuncias similares se reciben casi a diario en la Asociación Empleados de Comercio "tanto de parte de los delegados de la cadena como de empleados comunes que están cansados de los abusos y malos tratos que soportan", indicaron los asesores del área legal del sindicato que nuclea a los trabajadores mercantiles.

Es más, la situación llegó a tal límite que el gremio presentó ayer un escrito en el Ministerio de Trabajo de la provincia solicitándole que cite a los responsables de la empresa a una audiencia para abordar el tema. "Vamos a pedirle a las autoridades de La Gallega que se sienten a dar explicaciones sobre lo que está pasando y que tomen medidas para erradicarlo", indicó Federico Diez desde el departamento jurídico de Empleados de Comercio.

Para resguardar la identidad de los denunciantes, el escrito fue presentado por el gremio y lleva las firmas de su secretario general, Rubén Ghioldi, y de la coordinadora del departamento jurídico del sindicato, Susana Treviño.

Sentaditos. Las denuncias recibidas en el gremio refieren a distintos tipos de maltrato y hostigamiento con el supuesto fin de cuidar los intereses de la empresa. "Se relatan situaciones de diversa índole, por ejemplo la negativa a otorgar los tiempos de descanso obligatorios, contabilizar como francos días laborables o excesivo celo en la revisación de los empleados que resulta ultrajante", apuntaron los abogados.

Y resaltaron que, "si bien no hay certezas, por el tipo de denuncias que llegan se supone que estas actitudes responden a una política empresarial hacia todos los trabajadores" ya que los episodios se repiten en distintas sucursales y horarios, "lo que permite deducir que no es un acto de un jefe de personal o encargado, sino que supone una premeditación por parte del directorio de La Gallega", sostuvo Diez.

Tipos duros. La Gallega es una cadena de supermercados local que cuenta con 14 sucursales donde trabajan unas mil personas. Para Juan Gómez, integrante de la comisión directiva de Empleados de Comercio, tienen también "una forma de manejar al personal muy dura".

En este sentido, el gremialista relató: "Eso se manifiesta en el trato diario, en las formas de dar órdenes o pedir las cosas. Siempre se encargan de dejar claro que mucha gente quiere conseguir trabajo o «si no te gusta como te tratamos ya sabés qué hacer». Todo eso mete mucha presión a los trabajadores. Y la patronal abusa de esto", concluyó.

Carrefour. Cuestionamientos similares fueron recibidos tiempo atrás por parte de empleados de Carrefour.

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