La ciudad

Condenan al chofer que arrolló a una docente en Salta y Lagos

Maximiliano Andrés Gigli recibió tres años de prisión no efectiva y siete de inhabilitación para manejar por el impacto fatal contra la docente Miriam Teresa Delorenzi en 2014.

Miércoles 04 de Marzo de 2015

El automovilista que protagonizó un espectacular accidente fatal en Salta y Lagos fue condenado ayer a tres años de prisión condicional y siete años de inhabilitación efectiva para conducir. El siniestro ocurrió el 5 de junio de 2014 cuando el conductor de un Seat intentó evitar chocar con una moto, hizo una brusca maniobra y arrolló a la mujer, que terminó sobre un puesto de venta de diarios. La maestra, que enseñaba en el colegio Virgen del Rosario, que funciona en esa intersección, sufrió inicialmente la amputación de sus dos piernas y falleció horas después.

En el marco de un acuerdo de procedimiento abreviado al que llegaron las partes, el juez José Luis Suárez condenó a Maximiliano Andrés Gigli como "autor responsable del delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor".

El magistrado aplicó una pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional e inhabilitación especial por siete años para la conducción de vehículos automotores, de cumplimiento efectivo.

Además, el juez Suárez le exigió al condenado que no abuse "del consumo de bebidas alcohólicas ni de estupefacientes" y le encomendó "someterse al cuidado de la dirección provincial de control postpenitenciario".

El abogado defensor, Fausto Yrure, remarcó que Gigli "desde un primer momento asumió la responsabilidad del hecho. Se trató de un accionar inadecuado, que como tal fue penado, pero no hubo ninguna intención en el conductor de causarle la muerte a nadie".

Yrure destacó que su defendido "es una persona ejemplar, profesional, que trabaja, volvía de la casa de su madre y en la esquina de Lagos y Salta tuvo un accidente por una maniobra imprudente. Tanto lo impactó que se desmayó al enterarse del deceso de la docente".

"Quedó demostrado —continuó— que no conducía bajo los efectos del alcohol y que técnicamente los dos vehículos cruzaron la esquina cuando el semáforo estaba cambiando de señal".

Respecto a la velocidad, el letrado aclaró que "no se pudo precisar en las pericias porque no había huellas de frenado en la calzada. Y las que había eran de otro suceso. Suponemos que ambos circulaban por encima de lo permitido, pero no a niveles elevados ya que de lo contrario el impacto contra el quiosco de revistas hubiera sido mayor".

En la esquina del choque hay colocada una cámara de videovigilancia del municipio. Sin embargo, el aparato no logró captar el momento exacto del impacto ya que hizo un giro hacia otro sector de la intersección vial.

El accidente ocurrió el jueves 5 de juEntre las pericias efectuadas en la esquina de Salta y Lagos, una elaborada por expertos de la policía señaló que los conductores del auto y la moto involucrados en el accidente circulaban en paralelo y en el mismo sentido por calle Salta. Según el abogado Fausto Yrure, “esa hipótesis fue totalmente desestimada por el testimonio de al menos diez testigos que aseguraron ver a los vehículos en sentido contrario; el auto por Salta y la moto por Ovidio Lagos”.nio del año pasado, cerca de las 18.30. A esa hora la docente Miriam Teresa Delorenzi, de 55 años, fue embestida por el Seat que manejaba Gigli en la esquina de Lagos y Salta.

Según relataron varios testigos, el Seat que circulaba por Salta hizo una brusca maniobra pare evitar a una moto que transitaba por Ovidio Lagos. No lo logró y luego arrolló a la mujer y terminó impactando contra el tradicional quiosco de diarios y revistas ubicado en la ochava sudoeste.

En el momento, los médicos que atendieron a la docente tuvieron que amputarle las piernas en el lugar del siniestro. Poco antes de las 23 falleció en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), tras padecer un shock hipoglucémico.

Yrure reconoció que en parte de la sociedad puede existir sensación de impunidad por el fallo. "Pero no hay impunidad, hubo un accidente que cualquier conductor puede cometer, se admitió la responsabilidad del hecho y una condena", señaló.

"Lamentablemente, muchas personas creen que un presunto hecho violento merece una condena dura y de esta forma se genera un espiral de violencia, de revanchismo y venganza. Pero en los accidentes de tránsito, salvo que haya una intencionalidad evidente, se aplica la figura culposa", cerró.

Una pericia desestimada

Entre las pericias efectuadas en la esquina de Salta y Lagos, una elaborada por expertos de la policía señaló que los conductores del auto y la moto involucrados en el accidente circulaban en paralelo y en el mismo sentido por calle Salta. Según el abogado Fausto Yrure, “esa hipótesis fue totalmente desestimada por el testimonio de al menos diez testigos que aseguraron ver a los vehículos en sentido contrario; el auto por Salta y la moto por Ovidio Lagos”.

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