Alrededor de mil personas de todas las edades reciben en efectores públicos de Rosario tratamientos para el cáncer. Después de que en enero y febrero se registraran algunas demoras en la entrega de drogas específicas, "todos los pacientes están actualmente con su medicación oncológica", dijo a La Capital, Alejandro Chinellato, el director provincial de la Agencia de Control de Cáncer, quien asumió en diciembre pasado.
El médico explicó que en Santa Fe lograron ponerse al día con "algunos retrasos" que se produjeron por "ajustes relacionados con el cambio de administración" al haber cumplido su mandato el ex gobernador Omar Perotti y asumir Maximiliano Pullaro.
Esas demoras se debieron "a los procesos de mejora de prescripción y auditoría, y no pusieron en riesgo la vida de nadie", afirmó el especialista.
Chinellato dijo que uno de los grandes desafíos de la gestión que se inició a fin de año es que hay un 40% de pacientes más que en años anteriores que ahora se atienden en la salud pública y eso también incluye a personas con diagnóstico de cáncer. "Iniciamos distintas acciones para tener stock y garantizar todos los tratamientos oncológicos".
"Se venía notando la migración al sector público pero en esos últimos meses fue muy notable", puntualizó el funcionario.
La historia reciente
En la Argentina, durante el verano 2024 estallaron las denuncias de personas con diagnóstico de cáncer que habían visto afectado su tratamiento a raíz de modificaciones en el funcionamiento de la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (Dadse). Esa entidad nacional se encarga de cubrir medicamentos para el cáncer, enfermedades crónicas discapacitantes y otras patologías agudas, y provee algunas de esas drogas a las provincias.
Cuando Javier Milei asumió la presidencia de Argentina ordenó auditar un montón de organismos, entre ellos la Dadse, para que se "garantice la transparencia, igualdad y legalidad". Pero en esa transición quedaron cientos de pacientes sin recibir su medicación habitual.
En Santa Fe también se sintió el cimbronazo, no tanto por lo dispuesto a nivel nacional ya que la mayoría de los pacientes oncológicos que se atienden en salud pública tienen cubiertas las drogas por parte de la provincia, sino por los "reajustes" del cambio de gestión local.
En Rosario son alrededor de mil pacientes con diagnóstico de cáncer los que habitualmente reciben atención. Unos 200 por efector. El Hospital Centenario, el Eva Perón, el Provincial, el Cemar y el Vilela brindan seguimiento médico especializado en este tipo de patologías.
Dependiendo del diagnóstico reciben quimioterapia, radioterapia, cirugías. En algunos casos se combinan las terapias.
Quienes prescriben la medicación o el tipo de tratamiento son los médicos oncólogos que trabajan en los efectores públicos. Hay tratamientos para tumores sólidos, los de oncología hematológica y oncopediátrica.
El camino
El procedimiento para que llegue el medicamento al paciente es el siguiente: el médico prescribe de acuerdo a las necesidades y el estado de salud de cada persona y la Agencia audita, en el ámbito de la salud pública, cada tratamiento con los estudios actualizados que lo avalen. Cuando el tratamiento cae en la órbita de la Dadse se inicia el pedido a Nación, cuando hay demoras, cada efector público provincial hace la compra para que el paciente inicie su tratamiento sin tanta demora. “Esto se hace de manera excepcional pero sabiendo que hay casos que lo requieren de un modo u otro siempre estamos cerca del paciente y su atención", explicó el director provincial.
El titular de la Agencia dijo que si algún paciente o familiar está con algún tipo de retraso en la medicación "que no hayamos detectado" (aun cuando se hace seguimiento estricto, puntualizó) debe comunicarse con el médico tratante para que haga el reclamo correspondiente.
Los más comunes
Chinellato, que fue presidente de la Asociación de Oncología de Rosario, jefe de la unidad de Oncología del Centenario y desde 2017, cuando se creó, forma parte de la Agencia de Control del Cáncer mencionó que las patologías más frecuentes en Santa Fe son: cáncer de mama y cuello de útero en las mujeres y de próstata en los varones; cáncer de colon y recto en ambos géneros; cáncer de pulmón, y en menor medida los oncohematológicos (que suelen afectar a niños o adolescentes).
Uno de los aspectos en los que más se trabaja, además del seguimiento de quienes atraviesan la enfermedad, es en la prevención y detección temprana, señaló. "Además tenemos nuevos programas que ayudan a que las terapias que se indican sean lo más personalizadas posible". En ese sentido el médico mencionó al Programa de Consultoría Genética, que sumó consultorios en distintos puntos de la provincia.
También hay un área de Cuidados Paliativos y es "muy intenso el trabajo con las ONGs de toda la provincia".