La Justicia federal de Córdoba autorizó ayer el primer trasplante de lóbulos pulmonares de donantes vivos que se realizará en Argentina, al hacer lugar a un amparo judicial presentado por los padres de dos gemelas de 17 años con fibrosis quística, mal que ya causó la muerte de dos hermanos.
“Este es el primer caso en la República Argentina”, dijo el juez federal Alejandro Sanchez Freytes por lo que debió realizar “un examen de las normas del sistema jurídico argentino”.
El fallo que se conoció ayer responde a un recurso de amparo presentado por los padres de Marisol y Maribel, Ernesto Oviedo y Mariana Mabel Koval, y además de la autorización para la operación ordena a los profesionales “extremar las medidas sanitarias exigidas por la legislación vigente”.
La mamá de las chicas contó que la operación, siempre y cuando no haya una apelación, se realizará en un mes y medio, aproximadamente.
Dijo que está “agradecida y feliz” por la resolución judicial. “Mis hijas volvieron a nacer; van a tener la oportunidad que están esperando” afirmó. Señaló que “en todo momento fuimos optimistas” y afirmó que no van a bajar los brazos.
“Estamos dispuestos a afrontar los riesgos y confiamos en la ayuda de Dios. Dios va a poner una mano sobre mis hijas”, concluyó Mariana.
El juez Sanchez Freytes consideró que “pese a no estar regulado expresamente en la ley de trasplantes, no está expresamente prohibido” por lo que “es posible justificar un caso excepcional”.
Además, insta “al Estado nacional para que a través de las dependencias pertinentes promueva un amplio, ágil y efectivo debate sobre el trasplante de pulmón con donantes vivos relacionados, no contemplado ahora en el régimen legal”.
El juez justifica su decisión esgrimiendo que se “prioriza el derecho a la vida consagrado constitucionalmente” y considera que “el trasplante solicitado surge de las constancias médicas como una alternativa terapéutica en un intento de mejorar el estado de salud de las pacientes”.
En relación con los donantes, que serán cuatro familiares de las adolescentes, también “se analizó el consenso entre los facultativos que han intervenido en la causa, en el sentido que la ablación no causará un grave perjuicio para su salud”.
En el último semestre las adolescentes debieron ser internadas reiteradamente por un cuadro respiratorio, exacerbación de su disnea, aumento de secreciones purulentas, disminución de peso, desnutrición, entre otras manifestaciones, añadiendo que ambas padecen de diabetes de tipo 1.
Los padres relataron que el 6 de julio, debido al deterioro físico de sus hijas, Mario Bustos y Ricardo Pieckenstainer, médicos del Hospital Privado de Córdoba donde se atienden las chicas, enviaron una nota al presidente del Incucai, Carlos Soratti, solicitando autorización para el trasplante de donante vivo relacionado.
En la nota se explicitaba que el hospital cuenta con equipos de trasplante expresamente habilitados por el Incucai y que el comité de bioética había acordado por unanimidad la razonabilidad ética del trasplante solicitado.
El recurso de los padres, presentado por el abogado Daniel Quinteros, cuestionó el artículo 14 del decreto N 512/95 de la ley que establece que los órganos que “podrán ablacionarse de personas vivas serán los riñones, el hígado y la médula ósea”.
Quinteros explicó que hay que esperar a que la resolución “quede firme”, ya que podría ser recurrida por alguna de las partes intervinientes en el proceso judicial, entre ellos el Estado nacional.
El representante del Estado nacional, Carlos Daniel Lencina, presentó días pasados un pedido de rechazo al amparo al considerar que la práctica solicitada por la familia está en desuso en países donde está autorizada. El juez Sánchez Freytes dejó sin efecto la petición al hacer lugar ayer a la petición.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, precisó al respecto que el tipo de trasplante solicitado por la familia “tiene que ser estudiado por la comunidad científica para llegar a un acuerdo serio”.
El ministro de Salud de Córdoba, Oscar González, se manifestó a favor de que se lleve a cabo el trasplante y subrayó que los donantes sólo perderían entre un 15 y un 20 por ciento de la capacidad pulmonar.
Los donantes que se ofrecieron son familiares de las chicas, tres tíos, Néstor Oviedo (45 años), Juan Carlos Oviedo (37) y Raúl Cano (40); y un primo, Ezequiel Oviedo (18).





























