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Recrudecieron los robos a turistas argentinos en playas de Brasil

El robo que sufrieron tres familias cordobesas en la playa de Azores, a 15 kilómetros al sur del centro de Florianópolis, en la madrugada de anteayer “fue un episodio grave que conmovió a los integrantes de la delegación” dijo el cónsul argentino.  

Sábado 22 de Enero de 2011

El cónsul argentino en la ciudad brasileña de Florianópolis, Alberto Coto, alertó ayer sobre el nivel de inseguridad que se registra en esa ciudad brasileña en comparación con el año 2010.
  “La inseguridad ha ascendido, lamentablemente. Está el tema de la droga que juega un papel importante”, expresó el cónsul a radio Del Plata al ser consultado sobre la delincuencia en Florianópolis y los últimos hechos criminales que tuvieron como víctima a tres familias cordobesas de veraneo en el sur de Brasil.
  “Si me hubiesen preguntado sobre la cuestión hace 10 días, yo decía no, que estábamos entre los términos normales. Ahora, entre los miles de casos que hay estadísticamente son pocos, pero si hacemos el comparativo con los del año pasado, sí, hubo un incremento”, señaló.
  “Debo reconocer que hubo un incremento que me preocupa porque estamos recién a 20 de enero y todavía quedan casi dos meses de vacaciones”, agregó.
  Coto recordó que “la temporada arrancó trágicamente con la muerte de Raúl Baldo (radiólogo de 48 años oriundo de Santa Rosa de Calamuchita, Córdoba). Y lamentablemente esta última semana hemos tenido varios episodios de robos, la mayoría de ellos en casas, cuando la gente no estaba, o dentro del auto cuando lo dejaban en la playa”, explicó.
  El asesino de Baldo estaría identificado. El cónsul dijo que el sospechoso abandonó la isla de Florianópolis y que la policía lo estaba buscando en otras localidades cercanas.

Violento asalto

El robo que sufrieron tres familias cordobesas en la playa de Azores, a 15 kilómetros al sur del centro de Florianópolis, en la madrugada de anteayer “fue un episodio grave que conmovió a los integrantes de la delegación” dijo el cónsul Coto.
  “Por sus características violentas, este hecho nos preocupa mucho y así se lo hicimos saber a las autoridades”, resaltó el funcionario, quien insistió que en la zona turística sureña brasileña “el tema de la seguridad este año está siendo vulnerado claramente”.
  El atraco que hizo referencia Coto ocurrió en la madrugada de anteayer y tuvo como víctimas a varias familias cordobesas.
  Según precisó a Cadena 3 una de las víctimas, María José Díaz, seis familias con hijos participaron se habían reunido en una casa frente a la playa alquilada por una de ellas. En el momento del asalto quedaban dos grupos familiares.
  “Estábamos nosotros, que somos siete, y además había dos matrimonios sin hijos. Llegaron en dos motos. Los habíamos visto, pero como se quedaron en los médanos, creíamos que se iban a tirar al mar”, dijo la mujer.
  “En un momento, saltaron un tapial bajo y nos amenazaron. Tenían un revólver y varios cuchillos. Nos ataron y a mi marido le pegaron. Nos robaron todo lo que teníamos”, comentó la mujer.
  “Le pidieron a mi esposo que les dijera dónde estaba la plata y le pegaron. Entre los nervios y el idioma era difícil entender lo que decían. Y ellos se ponían más agresivos”, relató María José.
  En una de las habitaciones estaban acostados tres chicos de entre 5 y 10 años. Dos de ellos se despertaron con los ruidos y terminaron encerrados . El más chico siguió durmiendo sin enterarse de nada. “Fue desesperante, porque no sabíamos qué estaban haciendo con ellos. A nosotros nos llevaron al cuarto matrimonial. Les dimos lo que teníamos, pero querían más. Después empezaron a pedirnos joyas y aparatos electrónicos.
  “Se llevaron todo ”, agregó Mariana Allende, quien estaba en la casa junto a su marido, Osvaldo DePetris, y a otro matrimonio que prefirió no revelar su identidad.
  Cuando parecía que todo terminaba, la situación empeoró: llegaron las dos hijas mayores de los inquilinos, que estaban reunidas con amigas en otro lado. A la primera, de 13 años, los delincuentes la interceptaron antes de que entrara y no la dejaron ver a sus padres. Luego la obligaron a ir a buscar los cascos que ellos habían tirado detrás de la medianera (pero olvidaron un cuchillo, que recogió la policía).
  A la más grande, de 15 años, le exigieron plata y la amenazaron con lastimar a uno de sus hermanitos.
  “Durante esos minutos me pasaron mil cosas por la cabeza. Tenía mucho miedo de que alguno saliera lastimado”, dijo María José.
  Para conseguir lo que buscaban, los ladrones se tomaron su tiempo . Las colillas que tiraron en el pasto demuestran que tuvieron tiempo para fumar en el patio, frente al mar. Además, tomaron y comieron alimentos que las víctimas habían comprado ese mismo día.
  Luego, los ladrones juntaron a las víctimas en un cuarto, rompieron cables y los usaron para atarlos. “Un rato después miramos por la ventana, vimos que se habían ido y pedimos ayuda”, contaron.
  Díaz aseguró que la policía “tardó unos 45 minutos en llegar, cuando los delincuentes ya se habían ido” y comentó que “la alarma de la casa sonó, pero la seguridad, no llegó. Uno de los delincuentes tenía puesto un pasamontañas y los otros llevaban gorras. Comían, se reían y cantaban. Fue un momento muy feo”, apuntó.

Seguidilla

 

En las playas sureñas de Brasil, además del asesinato del radiólogo cordobés Raúl Baldo, una pareja chaqueña fue asaltada en la ruta, a una familia correntina le desvalijaron la casa que habían alquilado, y otras dos familias porteñas sufrieron un robo similar. La semana pasada, también Florianópolis, forzaron una camioneta argentina y robaron lo que encontraron.

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