Un spot publicitario de la televisión coreana, que promocionaba una marca de fideos, fue censurado de las programaciones de todos los canales del país porque las autoridades consideraron que era erótico.

Un spot publicitario de la televisión coreana, que promocionaba una marca de fideos, fue censurado de las programaciones de todos los canales del país porque las autoridades consideraron que era erótico.
En la publicidad se ve, mediante a un ingenioso encuadre de la cámara, a una joven mujer haciendo gestos, movimientos y sonidos como si estuviera practicando sexo oral. Tras unos veinte segundos, se escucha sonar un teléfono. La muchacha en cuestión levanta la cabeza, responde la llamada, con muy pocas palabras, como si estuviera más interesada en no interrumpir lo que hacía.
Tras cortar y volver a lo suyo, el encuadre de la cámara se abre y muestra que en realidad la protagonista comía unos fideos.

