El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer por unanimidad el envío de más de 3.500 cascos azules para reforzar la Minustah, con el objetivo de mantener la estabilidad del país y proteger y coordinar mejor la ayuda humanitaria, una ayuda que por ahora sólo llegó a Puerto Príncipe.
Hasta ahora, la Minustah estaba formada por 7.000 militares, 2.000 efectivos de la policía y unos 1.890 civiles, 1.200 de ellos locales, 490 extranjeros y 200 voluntarios.
Con la decisión de ayer del Consejo, la Minustah contará con 8.940 efectivos militares y 3.711 policías, un refuerzo que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, agradeció diciendo que el Consejo, con esta medida, enviaba un "mensaje claro" diciendo que "el mundo está con Haití".
Mientras desde Nueva York el Consejo aprobó el envío de más tropas, en Puerto Príncipe el jefe de la Minustah, Edmond Mulet, organizaba la misión de la ONU fuertemente dañada por el sismo.
Un equipo de 15 personas de la ONU llegó a Haití para organizar la misión de paz que en el terremoto perdió a su cúpula directiva bajo los escombros.
En una videoconferencia, Mulet se mostró esperanzado de que los refuerzos de la Minustah rápidamente: "Espero que lleguen en dos semanas si es que son necesitados en Puerto Príncipe". De momento, en la capital, una de las localidades más afectadas por el sismo, se encuentran ya unos 3.500 cascos azules que trabajan de manera coordinada con la policía haitiana, que poco a poco fue volviendo a la calle. Mulet calculó que hay en Puerto Príncipe unos 2.000 policías del país y que la cifra se podría incrementar a unos 4.000.
Evitar estallidos de violencia ante la situación extrema que viven los haitianos y ante el hecho que unos 4.000 prisioneros de la cárcel de Puerto Príncipe, algunos de ellos con graves delitos criminales, pudieron escapar al derrumbarse el edificio, hacen de la seguridad una de las prioridades para la Minustah. A pesar de ello, Mulet quiso dejar claro ante las informaciones sobre saqueos que son sólo incidentes aislados y que la población haitiana está respondiendo con mucha calma.
Tremenda solidaridad.
"A cada réplica, que hubo tres primeras muy fuertes durante unos 20 minutos, pensabas que era tu último día de vida", explicó Montas.
Por otro lado, Mulet explicó que ayer estaban trabajando en un memorándum con Estados Unidos y Canadá –ambos con tropas en el país– en el que establecen "el liderazgo de la ONU" en la misión humanitaria en Haití y distribuyen el trabajo a hacer por cada uno. Según Mulet, las tropas estadounidenses asistirían la ayuda humanitaria en Puerto Príncipe y las canadienses en las otras ciudades afectadas del sur con el objetivo de "acelerar" la entrega de la ayuda humanitaria.
Ayer una flota de embarcaciones anfibias llegó a las orillas de Haití, de la que se espera desembarquen 800 marines en los próximos días para unirse a los más de 2.000 soldados del Ejército que ya se encuentran sobre el terreno.
Esperan que la presencia estadounidense llegue a diez mil efectivos esta semana y algunas tropas ya se dirigieron al Palacio Presidencial en Puerto Príncipe para proveer seguridad en un punto de distribución de agua y alimentos.
La firma del memorándum de cooperación viene precedido por las críticas de Francia y otros países europeos, Cuba y Venezuela, que ven el envío masivo de tropas de Estados Unidos como un excesivo intervencionismo del país norteamericano en Haití.
En ese sentido, la que fue portavoz de Ban Ki-moon, la haitiana Michèle Montas, dijo desde Puerto Príncipe que lo que más se ve no son actos de violencia sino "de solidaridad". "Hay una tremenda solidaridad; jóvenes haitianos trabajando juntos para ayudarse, clínicas privadas abriendo sus puertas para atender a los heridos". "Esa es la historia que hay que contar", dijo Montas, quien vivió el terremoto en su casa de Puerto Príncipe.
Aislados.
El corte de las comunicaciones y las rutas dañadas están dificultando el acceso a otras localidades y tener información detallada de la magnitud de los daños causados fuera de la capital por el sismo.
"La ayuda está llegando", dijo Mulet. El jefe de la Minustah explicó que en Jacmel y Leogane empezaron a llegar botes con ayuda procedentes de la República Dominicana. También comentó que efectivos canadienses están reabriendo las carreteras. "La que va a Jacmel está destrozada", dijo.
El coordinador humanitario de la ONU, John Holmes, también informó ayer que helicópteros estadounidenses empezaron a distribuir ayuda en zonas remotas del país.
Mientras la ayuda humanitaria va llegando a Puerto Príncipe, otras zonas del país severamente afectadas, como la ciudad de Jacmel, en el sur, o localidades al oeste de Puerto Príncipe como Leogane, aún no han recibido asistencia. l (DPA)