Septiembre del 2000. Diego Armando Maradona estaba radicado en Cuba realizando un hipotético tratamiento contra las drogas. Por entonces estaba de novio con Laura Cibilla, quien dejó la isla para volverse a Buenos Aires por un ataque de celos del ex futbolista. El Diez siempre sufrió estas situaciones de abandonos amorosos, por ese motivo fue unos días a Varadero y su compinche Carlos Ferro Viera salió a la búsqueda de una mujer para presentarle a su amigo y así calmar la angustia. Fue allí que descubrió a Mavys Alvarez, una niña de sólo 16 años.
Por entonces el régimen cubano mantenía un estricto control en los lugares turísticos e impedía que los lugareños tuvieron vínculos con los huéspedes, aplicando duras sanciones a todos aquellos que transgredieran la norma. No obstante Diego conoció a Mavys y comenzaron una relación, y que continuó en la casa de La Pradera, supuesto complejo de rehabilitación en el que vivía Maradona.
El encantamiento de Maradona con Mavys configuró una relación abusiva bajo todo punto de vista, no sólo por tratarse de una menor de edad sino también por todos los detalles que comenzaron a conocerse con las revelaciones de la joven cubana, quien contó que el ex futbolista también la introdujo en el mundo de los drogas, algo que también sucedió con parejas anteriores y posteriores a la niña centroamericana.
El portal Infobae publicó este jueves un video inédito sobre los días de Maradona con la chica cubana. Una sucesión de imágenes editadas que muestra la familiaridad con la que se relacionaban, a tal punto que él la filmaba cantando el tema Levantando las manos y bailando con la bandera argentina de fondo. También luego ambos se registran juntos en una cama para luego dar paso a la intimidad.
Sin dudas que Maradona estaba encantado con la niña y así lo quiso dejar en evidencia con la filmación, ya que en otra parte muestra cómo era la habitación, en la que aparecen frases pintadas y fotografías, entre las que sobresale: "Hay amor si todas tus pasiones son locas. Yo quisiera ver tu boca y mi boca, en una larga pasión. Te amo, Mavys"
Pero también hay un pasaje en la que a Mavys se la ve triste, con rostro adusto, al tiempo que Maradona le aleja y acerca la cámara, pero ella se mantiene en silencio.
La secuencia también exhibe que esos momentos de pesar o enojo se alternaban con otros en los que se la ve sonriente y diciéndole a Maradona que la deje de filmar.
Las estimaciones hacen prever que esta saga fue registrada previamente al viaje que hizo Mavys Alvarez a la Argentina, con salida de Cuba autorizada por Fidel Castro pero no por su propios padres, visita al país que se produjo para que Maradona participe del partido homenaje en la cancha de Boca, en noviembre de 2001, y también para que la niña, ahí con 17 años, fuera sometida a una cirugía estética de busto.