La cooperante argentina Pilar Bauzá Moreno arribó ayer al país, donde fue recibida por el canciller
Jorge Taiana y se reencontró con sus familiares luego de su liberación tras permanecer secuestrada
una semana en Somalia.
Bauzá, de 25 años, llegó al aeropuerto de Ezeiza a las 11.22 en el vuelo
6.843 de la compañía Iberia, procedente de Madrid, 48 horas después de haber sido liberada junto a
la médica española Mercedes García, de 50 años, en Bosasso, donde se habían establecido como
cooperantes de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).
La joven enfermera, nutricionista egresada de la Universidad Austral,
descendió de la aeronave y se dirigió directamente al salón VIP de la estación aérea, donde la
esperaban sus padres, sus cinco hermanos, miembros de MSF, el canciller Jorge Taiana y el director
de Asuntos Consulares del Palacio San Martín, Félix Córdova Moyano.
“Todos nos abrazamos y lloramos al verla. Está muy bien. Se la vio
muy entera. Estamos muy contentos, ella está feliz y muy serena. Sabemos que la trataron bien y la
alimentaron”, contó Matías, uno de los cinco hermanos de Pilar.
El joven agregó que “ahora sí vamos a festejar Año Nuevo en
familia”, en alusión a que su hermana debió recibir 2008 en cautiverio, sin poder contactar a
su familia en Buenos Aires.
Por su parte, Taiana dijo que “Pilar está con su familia y estamos
muy satisfechos de haber finalizado y concretado el operativo de rescate”. El canciller
agradeció “al gobierno de España, con el que se trabajó en estrecha colaboración, a MSF, a
las autoridades locales de Somalía y a la gente que transmitió aliento y apoyo a la familia”
de la enfermera.
Bauzá y García fueron secuestradas en la mañana del 26 de diciembre
cuando viajaban con un chofer y un intérprete hacia un centro de nutrición para refugiados, por un
grupo de seis hombres armados con rifles de asalto Kalashnikov, dos de los cuales se entregaron a
poco de ser descubiertos.
Los otros cuatro hombres llevaron a las dos voluntarias a la población
de Giriso, zona montañosa distante a cinco kilómetros de Bosasso, alertados por posibles
represalias de fuerzas de seguridad, desde donde reclamaron 250 mil dólares para liberar a las
mujeres.
No pagaron. Tanto MSF como el Palacio San Martín negaron que se haya pagado ese rescate, y lo
propio hizo el gobierno español que, en voz de su canciller, Miguel Angel Moratinos, aseguró que
los captores buscaban “protagonismo social y político”.
La liberación de las integrantes de MSF se logró tras siete días de
arduas negociaciones entre diplomáticos argentinos, españoles e italianos y autoridades de la
región, entre ellas el autodenominado presidente de Puntland, Adde Musse.
Uno de los hermanos de Pilar, Hernán, comentó que su hermana no les dio
detalles de lo vivido durante el secuestro pero precisó que sus captores “la trataron
bien”.
“No sé si tiene idea de la repercusión mundial que tuvo todo lo
sucedido”, añadió Hernán, quien explicó que hacía cinco meses que Pilar no veía a su familia,
desde el momento en el que partió para cumplir la misión humanitaria en el país africano. (DyN y
Télam)




























