Buenos Aires- El sacerdote Julio César Grassi, acusado de abuso sexual y corrupción de menores, señaló hoy poco antes de ingresar a los tribunales de Morón donde se sustancia el juicio en su contra que “seguramente después de este juicio habrá apelaciones”.
Antes de escuchar la segunda jornada de alegatos de la defensa, Grassi dijo que tiene “mucha entereza y las fuerzas intactas; tengo un espíritu firme enraizado en Dios”.
Consultado por los periodistas que aguardaban su llegada en las afueras del edificio acerca de qué siente cuando le dicen “pedófilo”, el cura señaló: “Cuando me insultan lo hacen para desmoralizarme” y recordó que “las pericias de la causa Calafate demostraron que no soy pedófilo y no tengo ningún tipo de parafilia”.
En tanto, el abogado de Grassi, Daniel Cavo, dijo que durante la jornada de hoy el alegato estará a cargo de Ricardo Malvicini, quien se referirá a los hechos denunciados por el joven conocido como “Gabriel”, el primero que denunció haber sido abusado por el cura en el programa Telenoche Investiga de octubre del 2002.
Respecto de la sentencia, Cavo, dijo que tiene expectativas en que sea “absolutorio” para Grassi.
En cambio, el abogado de “Gabriel”, Sergio Piris, aseguró que no hay ninguna prueba documental importante que pueda desacreditar los dichos de “Gabriel”. “Son pruebas exclusivamente aportadas por el propio Grassi, que no tienen ningún ente oficial atrás”, dijo.
Piris dijo que las pericias psicológicas y psiquiátricas realizadas a “Gabriel” ante peritos del fuero de San Isidro dicen “que el relato del joven es verosímil, creíble y coherente y que tuvo signos de haber sido abusado”.
Por su parte, Juan Pablo Gallego, abogado del Comité Argentino de los Derechos del Niño (CASACIDN) y apoderado del joven conocido como “Ezequiel” estimó que el primer día de los alegatos consistió en agraviar a jueces y fiscales y a hablar nuevamente de que este hombre es víctima de una gran confabulación.
Gallego dijo que, después de esta semana (de alegatos de la defensa), esperan volver a encontrarse en los tribunales, pero para escuchar el veredicto del tribunal.
“Creemos que la defensa va a seguir en el mismo camino que emprendió hace más de siete años, cuando decidió no producir ninguna prueba”, sostuvo el abogado. (Télam)