El cielo raso de una escuela de San Rafael de Mendoza se derrumbó como consecuencia del peso de la acumulación de excremento de palomas, con un saldo de diez heridos, aunque ninguno de gravedad, según indicaron las autoridades del colegio.

El cielo raso de una escuela de San Rafael de Mendoza se derrumbó como consecuencia del peso de la acumulación de excremento de palomas, con un saldo de diez heridos, aunque ninguno de gravedad, según indicaron las autoridades del colegio.
El siniestro se produjo en la escuela rural Santa Cruz, ubicada sobre la ruta 146 del distrito mendocino de La Llave.
Se trata de un edificio construido en 1944, y que no estaba en buenas condiciones.
Los bomberos indicaron que "parte del techo construido en fibrocemento cedió y se desplomó" todo el cielo raso.
Según fuentes policiales, los mismos directivos y docentes del establecimiento fueron quienes ayudaron a los ocho alumnos y a dos docentes que se encontraban en el lugar donde cayó el techo.
Minutos después llegaron ambulancias del servicio de emergencia coordinado y trasladaron a seis chicos y a una docente al hospital Teodoro Schestakow, de San Rafael, aunque aclararon que se encuentran fuera de peligro, y que sólo sufrieron golpes y escoriaciones.
Los bomberos que acudieron al lugar, al hacer las primeras pericias, determinaron que el techo tenía kilos y kilos de excremento de palomas, lo que provocó que, por el peso, cayera el cieloraso.
El incidente ocurrió cuando algunos alumnos estaban almorzando en el comedor, y podría haber sido más grave si los chicos de jardín de infantes no se hubieran retirado minutos antes del lugar.
El inmueble fue construido en 1944 y las últimas reformas se realizaron a mediados de los años 80.
El episodio generó rápidamente una consecuencia política, dado que el diputado provincial de la UCR Tadeo García adelantó que le solicitará a la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer, un informe sobre lo ocurrido.
Problemas. Las palomas no dan tregua a los edificios donde se instalan. Hace dos años la facultad de Humanidades de Entre Ríos fue noticia porque tras mostrar grietas en el altillo de la Escuela Normal resultó que albergaba siete toneladas de excremento de aves.
Los 7.000 kilos de guano formado por excrementos de paloma, y en menor medida de murciélagos y ratas, estaba provocando rajaduras en los techos de la administración.
Una empresa de desinfección y control de plagas terminó retirando 180 bolsas de 40 kilos.
Entre las enfermedades que puede ocasionar el excremento de palomas está la histoplasmosis, (una afección de las vías respiratorias que genera un hongo que se reproduce en la materia fecal de las aves). Especialistas también mencionan la candidiasis (que se origina por la acción de un hongo o fermento que transmiten las palomas y que provoca una infección en la piel, en la boca, el sistema respiratorio, los intestinos, el aparato urogenital), además de la encefalitis de San Luis (que contagian los mosquitos que previamente se han alimentado de palomas y que se traduce en una inflamación del sistema nervioso); y la salmonellosis (producida por una bacteria que se halla en los excrementos).




Por María Laura Cicerchia