Fue una imagen que dio la vuelta al mundo y conmovió a millones: un niño afgano de seis años, con una camiseta de Lionel Messi hecha con una bolsa plástica celeste y blanca, como si se tratase del uniforme de la selección de Argentina. Ahora, casi un año después, Murtaza Ahmadi finalmente conoció a su ídolo.
Murtaza pudo viajar a Qatar, donde Messi estaba con sus compañeros del club Barcelona para jugar un amistoso contra el club local al Ahli. Saltó al campo acompañando al 10, posó con el resto del equipo y no se alejó de Messi ni un momento.
El árbitro lo tuvo que sacar alzado para que arrancara el partido.
La reunión había sido gestionada por el comité organizador de la Copa del Mundo de 2022 en Qatar. En fotos distribuidas por los organizadores, aparece Murtaza dando la mano al futbolista, quien luego lo levantó y posaron para fotos. Murtaza tenía puesta una camiseta del Barsa.
"Estoy muy contento por haber conocido a mi ídolo. Es un sueño", dijo Murtaza, en declaraciones difundidas por el comité organizador.
Murtaza entró a la cancha con Messi.
El niño se convirtió en una sensación en las redes sociales este año cuando aparecieron fotos suyas jugando al fútbol cerca de su casa en la provincia de Ghazni. En las fotos, tiene puesta una bolsa plástica de rayas celestes y blancas, como las de la selección de Argentina, con la palabra "Messi" y el número 10 escritos con marcador negro en la espalda.
Unas semanas después, Messi le envió camisetas autografiadas del Barsa y de Argentina.
El chico, al igual que su familia, fueron invitados para recorrer más de 3.000 kilómetros (viven en la provincia de Ghazni) y poder observar el partido contra el Al Ahli. El amistoso fue organizado por Qatar Airways, uno de los patrocinadores del Barcelona.
El padre de Murtaza, Mohammad Arif Ahmadi, dijo en mayo desde la ciudad pakistaní de Quetta, donde se asentaron. que la familia tuvo que irse de Afganistán tras recibir amenazas y por el temor de que Murtaza fuese secuestrado debido a su fama.
La familia había pedido asilo a la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) en Pakistán al comenzar a recibir llamadas amenazadoras. Primero habían viajado a la capital Islamabad y después se ubicaron en la ciudad de Quetta, cerca de la frontera.
Desde allí el hombre pidió que los enviaran a "cualquier país seguro". Ahora, la familia desea partir a España para que Murtaza sea una superestrella del fútbol.
Un portavoz del Acnur en Quetta confirmó que la familia había pedido asilo y que están tratando su caso. Esta familia forma parte de la minoría hazara, de origen centroasiático, que es discriminada por pertenecer al islam chiita en un país mayoritariamente sunita, donde hay una insurrección armada de los talibanes.