No solo las altas temperaturas hicieron arder hoy a Río de Janeiro. En el centro de la ciudad, unas 500.000 personas participaron de un “besazo”, una iniciativa de la cantante Preta Gil, hija del también músico Gilberto Gil, para que las parejas se besaran todas al mismo tiempo durante el mayor tiempo posible.
Desde lo alto de un “trío eléctrico” -los típicos palcos móviles que animan los desfiles callejeros-, la cantante desafió al público, en su mayoría ataviado con divertidos disfraces, a realizar el mayor “besazo” que se haya visto.
Parejas ya formadas, otras casuales, algunas de desconocidos, adhirieron rápidamente a la consigna y se besaron apasionadamente ante decenas de cámaras de televisión y las miradas asombradas de los transeúntes.
Los besos con desconocidos y con muchas personas en cada desfile son una práctica típica del Carnaval brasileño, a tal punto que algunos municipios recomiendan el uso de sprays anticépticos para que quienes vayan a besarse se desinfecten la boca antes de hacerlo.
El desfile del "bloco de rua" de Preta Gil agitó el centro de Río durante casi cuatro horas contínuas de música, en las que la artista carioca mezcló diversos géneros musicales típicos de carnaval, como el axé, con otros como el funk y el pop.
El multitudinario desfile fue solo uno de los cientos que se registraron este fin de semana no solo en Río, sino en decenas de cidades del país, en lo que se toma como un “aperitivo” del Carnaval, un festejo que en Brasil no se limita a los fastuosos desfiles de las “escolas do samba”, sino que se vive durante varios días en los bailes callejeros de los "blocos de rua" y celebraciones domésticas a lo largo y ancho del país.
El “Rey Momo” recibirá las llaves de Río de Janerio el próximo viernes, en un acto simbólico que determina que hasta el martes siguiente “todo está permitido”.
Los desfiles en el famoso Sambódromo de Río de Janeiro, en los que participan las agrupaciones de “élite” del carnaval carioca, se realizarán el domingo 15 y el lunes 16.
Los festejos callejeros se extienden hasta el miércoles de cenizas e incluso, como en Salvador de Bahía, hasta fines de febrero.