El guitarrista del grupo de rock Callejeros, Maximiliano Djerfy, realizó ayer un
dramático relato de la noche del incendio del boliche porteño Cromañón, con el desesperado pedido
de auxilio de los jóvenes que pugnaban por salir por un portón clausurado, pero evitó
responsabilizar al ex gerenciador Omar Chabán por la tragedia que causó 194 muertos el 30 de
diciembre de 2004.
El músico, que perdió a cinco familiares como consecuencia
del siniestro, reveló también que seguidores del grupo "armaron como un ritual alrededor del fuego
que caía del techo" al comenzar el incendio.
"Nunca se me representó que podía pasar esto. Si se me lo
hubiera representado, me habría cortado las manos antes de ir a tocar y llevar a mi familia",
advirtió.
Djerfy, el primer integrante de la banda en declarar,
recordó que tras iniciarse el incendio vio que la salida de emergencia estaba cerrada y que la
gente golpeaba desesperada para poder salir y sacaba sus dedos por los costados de la abertura.
Desgarrador. El desgarrador relato de Djerfy ocasionó que familiares de las
víctimas que asisten al juicio sufrieran ataques de llanto y descompensaciones, al igual que su
propia abogada, Analía Fangano, por lo que debieron ser atendidos fuera de la sala y pasar a un
cuarto intermedio.
Tras describir otras situaciones de la noche de la
tragedia, como "cuerpos apilados, caras negras por el humo y víctimas en agonía boqueando como un
pez", Djerfy centró su testimonio en demostrar que no tenía nivel de decisión en el grupo.
En ese sentido, precisó que sólo percibía un sueldo mensual
de 700 pesos, independientemente de los ingresos de la banda, y dijo desconocer qué pasaba con el
resto del dinero.
El músico no sólo situó al ex gerenciador Omar Chabán en la
escena del rescate de víctimas, sino que afirmó que previo al recital "puteaba a la gente" y "decía
que no tiraran más, pero la respuesta era le respondían con más pirotecnia".
Djerfy narró que, tras el incendio, Chabán estaba del lado
de afuera del portón alternativo cerrado con candado y lucía "desorientado, no sabía qué hacer",
mientras las víctimas pugnaban por sortear esa trampa en la que hallaron la muerte.
A la largo de toda su declaración, el guitarrista insistió
en que el grupo no alentaba el uso de bengalas sino que, por el contrario, pedía que las apagaran
porque era imposible respirar y ellos hacían "mucho esfuerzo para tocar".
"Me sonaba la nariz y me salía todo negro", describió, al
tiempo que recordó que el líder y cantante de Callejeros, Patricio Santos Fontanet, se tenía que
hacer nebulizaciones luego de los recitales. A pesar de las molestias que les causaba la
pirotecnia, Djerfy dijo que el grupo no exigía el uso de esos elementos y tampoco "se analizó la
posibilidad de no hacer un recital".
También dijo que desde el escenario el grupo nunca prendió
bengalas ni que las ingresaran a los recitales y agregó que a pesar de que los chicos del público
se quemaban con la pirotecnia, no les importaba y seguían bailando. "No sé cómo ingresaban la
pirotecnia, pero estaba ahí", acotó. (DyN)