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Detienen a un alto prelado italiano por corrupción en la Santa Sede

Lo acusan de estar implicado en una conspiración para ayudar a amigos ricos a contrabandear millones de euros de Suiza a Italia. Ya estaba siendo investigado por enriquecimiento ilícito  

Sábado 29 de Junio de 2013

Un ato clérigo católico de alto rango con conexiones con el banco Vaticano fue arrestado ayer por conspirar para ayudar a amigos ricos a contrabandear decenas de millones de euros de Suiza a Italia.

Monseñor Nunzio Scarano, de 61 años, trabajaba como contador en la administración financiera del Vaticano. Fue detenido junto con un agente del servicio secreto italiano y un intermediario financiero, en un episodio con ribetes de novela de espionaje.

El caso involucró escuchas policiales, un avión privado alquilado para recoger el dinero de la localidad suiza de Locarno, celulares quemados, un agente de los servicios secretos supuestamente corrupto que prometió conseguir que el dinero pasara las aduanas y un dudoso intermediario.

Los detalles de la acusación a Scarano serán embarazosos para el Papa Francisco, quien desde que fue elegido en marzo ha evitado gran parte de la pompa del cargo e intentado enfatizar la importancia de una vida sencilla de devoción.

Hace apenas tres días, el Vaticano anunció la creación de una comisión para investigar el banco Vaticano, conocido formalmente como el Instituto para las Obras de la Religión (IOR), sacudido por una serie de escándalos en las últimas décadas.

Scarano, arrestado en una parroquia a las afueras de Roma y trasladado a la prisión romana Regina Coeli, habría preparado un plan para trasladar hasta 40 millones de euros a Italia para una familia de navieros en su localidad natal, Salerno, en el sur de Italia, dijo el magistrado Nello Rossi.

Rossi ya está investigando el banco Vaticano por blanqueo de dinero y los últimos arrestos surgen de esa investigación.

Rossi y el magistrado Stefano Pesci dijeron que de momento no hay señales de que el banco esté implicado directamente en el intento por contrabandear el dinero a Italia, pero añadieron que la investigación continúa y que habrán nuevos registros.

Scarano estaba suspendido de sus funciones desde hace varias semanas por la investigación de otro caso en el sur de Italia, relacionado con sus cuentas en el banco vaticano.

Según Rossi, en julio del año pasado Scarano se aproximó a Giovanni Zito, un carabinero comisionado al servicio secreto, para que lo ayudara a entrar el dinero depositado en un banco suizo, burlando los controles aduaneros.

La tercera persona arrestada es Giovanni Carenzio, un agente financiero con oficinas en Suiza y las islas Canarias, que era el fiduciario de los dueños del dinero.

No quedó inmediatamente claro cómo ni cuándo el dinero llegó a Suiza.

Los tres planeaban traer 40 millones de euros en efectivo, pero luego redujeron la cantidad a 20 millones. Un avión privado voló desde Roma a Locarno, donde esperó varios días antes de regresar a la capital italiana, pero sin el dinero.

Los fondos nunca salieron de Suiza debido a la falta de acuerdo y al nerviosismo de los tres sospechosos, quienes, según dijo Rossi ,quemaron sus teléfonos celulares para destruirlos.

Zito había prometido usar su posición en el servicio secreto para saltarse los controles aduaneros. Y aunque la operación fue suspendida, Zito, ahora detenido en una prisión militar, exigió el pago por sus servicios.

Scarano le dio dos cheques, uno por 400.000 euros y otro por 200.000 euros. Zito consiguió cobrar el primero, aunque Scarano bloqueó el segundo denunciando que lo había perdido.

Consultado si el caso involucraba lavado de dinero, Rossi dijo que una investigación en curso determinaría el origen del dinero.

El portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, dijo que las autoridades del estado católico están listas para cooperar con la investigación italiana, pero hasta ahora no han recibido ninguna petición oficial.

Añadió que la propia autoridad de investigación financiera del Vaticano, la FIA, está siguiendo el caso y si es necesario tomará medidas.

Scarano, que según dijo el magistrado trabajó para un banco alemán antes de meterse a cura, fue durante años un contador de alto rango en un departamento del Vaticano conocido como Apsa, la Administración del Patrimonio de la Santa Sede.

Otra maniobra. Según el abogado de Scarano, Silverio Sica, en 2009 el prelado retiró 560.000 euros en efectivo de su cuenta bancaria en el IOR y sacó ese dinero del Vaticano para llevarlo a Italia y pagar la hipoteca de su casa de Salerno.

El dinero en la cuenta de Scarano en el IOR provino de donantes que pensaban que financiaban un hogar para enfermos terminales en Salerno (que nunca se construyó), dijo Sica.

Para depositar el dinero en una cuenta bancaria italiana y evitar que los miembros de la familia se enteraran de que tenía tanto dinero en efectivo, pidió a 56 amigos cercanos aceptar 10.000 euros cada uno en efectivo a cambio de un cheque o una transferencia de dinero por la misma cantidad. Fue así como Scarano pudo depositar los fondos en su cuenta italiana.

El abogado dijo que Scarano dio los nombres de los donantes a los fiscales e insistió en que el origen del dinero era limpio, y que el prelado sólo tomó el dinero "temporalmente" para su uso personal.

 

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