La presidenta Michelle Bachelet especuló ayer sobre una posible participación del Papa Benedicto
XVI en el acto con que Chile y Argentina recordarán los 30 años de la mediación de Juan Pablo II en
el conflicto por la soberanía de las islas del austral canal Beagle.
“Vamos a hacer un acto en una zona común entre Chile y Argentina.
Hemos invitado al secretario de Estado del Vaticano. Quién sabe, en una de esas, nos sorprende el
Papa que viene”, dijo la mandataria.
Las presidentas Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner anunciaron que
ambos gobiernos darán el máximo relieve a esta conmemoración y en conjunto invitaron a Benedicto
XVI para que asista a un acto binacional de paz.
“Creemos que acá, en esta región, podemos decir que tenemos un
compromiso por la paz”, completó.
La conmemoración de los 30 años de la situación prebélica entre Chile y
Argentina, en diciembre de 1978, coincidirá con la puesta en marcha de la fuerza binacional
chileno-argentina denominada Cruz del Sur, la cual tendrá equipamiento, estructura y financiamiento
propios, y un comandante en jefe alternativo chileno y argentino.
Los dos gobiernos realizan intensas gestiones diplomáticas ante el
Vaticano para que Cristina Fernández y Michelle Bachelet mantengan una audiencia privada conjunta
con Benedicto XVI a fines de este año.
El objetivo es cerrar con ese gesto la conmemoración por el trigésimo
aniversario del inicio de la mediación del cardenal Antonio Samoré por el diferendo limítrofe del
Beagle.
La iniciativa ya fue consensuada por las jefas de Estado, tras
frustrarse la idea primigenia de que el Pontífice visite los dos países el año próximo.
Ambas presidentas estiman que la recordación de aquella intervención del
entonces Papa Juan Pablo II, que evitó una guerra entre países considerados hermanos, es una buena
ocasión para promover “gestos bilaterales fuertes”.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, fue quien
el 14 de noviembre último reveló en la Casa Rosada la intención de las primeras mandatarias de
oficializar el convite, aunque puso las reservas del caso.
“No sé si será posible, porque el Santo Padre ya tiene programados
todos los viajes internacionales, pero la invitación es buena porque habla de la voluntad de luchar
por la convivencia pacífica y la colaboración de los pueblos del sur de América”, destacó el
purpurado salesiano en su paso por el país.
Desde entonces los embajadores ante la Santa Sede trabajan en ponerle
fecha al encuentro de Fernández y Bachelet con el Papa en el Vaticano, muy probablemente entre
octubre y diciembre.
A pesar de que la propuesta alternativa parece ir tomando forma, fuentes
gubernamentales reconocieron que todavía no hay precisiones ni una fecha cierta para la reunión. l
(Télam y DyN)

























