El gobierno de Evo Morales acudió el miércoles a expertos internacionales para que colaboren en el rescate de 16 trabajadores atrapados desde el lunes último en los sótanos de un edificio de 10 pisos que colapsó por causas aún desconocidas en el centro de la ciudad de Santa Cruz, 900 km al este de La Paz.
“Preocupado” por la situación de los trabajadores y un ingeniero atrapados debajo de los escombros, condición a la que quedó reducido el edificio en construcción, Morales “instruyó” la búsqueda de ayuda de expertos internacionales en situaciones de desastre, precisó un informe del Ministerio de la Presidencia según despacho de la Agencia Boliviana de Información.
El mismo señala que “El Presidente quiere ayudar a las familias” de las personas atrapadas en el edificio Málaga.
El derrumbe del edificio de concreto y acero dejó hasta el momento 2 muertos.
El cuerpo del último de ellos, un operario, fue rescatado el miércoles.
Un informe de última hora dio cuenta que otro cadáver fue extraído de entre los escombros hacia las 19 ( 20 en la Argentina)y trasladado a la morgue pública aunque la versión no fue confirmada de manera oficial.
Más de 300 rescatistas, inclusive un grupo de 15 expertos en desastres de la Alcaldía de La Paz,trabajan para establecer el paradero de los atrapados, bajo la presunción que alcanzaron a protegerse, en medio del colapso, en la bóveda del ascensor, enclavada en medio del edificio.
De todas formas no se conoce el número de personas atrapadas en el subsuelo de la construcción.
Sólo 3 de los atrapados, la mayor parte pintores y electricistas, habían dado el martes muestras de vida.
El colapso de la infraestructura dejó además 7 heridos, la mayor parte de dos casas linderas aplastadas por la mole de cemento, rescatados de entre los escombros.
El edificio, cuyo esqueleto se levantó, se presume, entre 2008 y 2009, cedió mientras los operarios trataban de apuntalarlo.
Cuerpos de Bomberos, de la Policía boliviana, de la Gobernación y la Alcaldía de Santa Cruz, y de las Fuerzas Armadas y voluntarios participan de la operación de rescate, la más compleja de la historia boliviana. (Télam)